jueves, 16 de octubre de 2008

Armando Raúl Bazán


Casi un prócer.

Escribió la historia de La Rioja y todavía la sigue contando.

Con imponente elocuencia la imagen del hidalgo profesor, parece una visión del pasado que cuenta en primera persona la historia regional.

-Hace falta que los intelectuales tengan ese sentido de compromiso con la historia de su provincia, por que de no ser así la historia nos viene desde la plaza de mayo, se sigue reiterando esa tendencia de escribir la historia argentina con la óptica portuaria.

Con sus largos y espléndidos ochenta años desbordantes de energía, moviliza desde las palabras claras, directas, casi imperativas, en defensa de la identidad propia, para construir una versión más auténtica de la historia que vamos haciendo cada día.


Una versión que no eluda la palabra de los invisibles, de los invisibilizados por la crónica oficial, una versión que no escamotee las tensiones propias de la sociedad y que desde esa fidelidad con lo local permita un imprescindible equilibrio, para saber lo que somos íntegramente.

-Uno de los defectos que tenemos los argentinos es que vivimos de consignas que tienen vigencia nominal pero no verdadera perspectiva. Y cita de memoria el artículo primero de la constitución nacional que dice, la nación Argentina adopta para su forma de gobierno, la forma representativa, republicana y federal, y no vivimos el federalismo. Fíjense Ustedes, una cuestión tan fundamental como es el régimen de Coparticipación Federal, las rentas que a las provincias le corresponden de la recaudación nacional; en la constitución de 1994 con la reforma imponía que en -dos años- debía ser dictada la nueva ley de Coparticipación Federal, han pasado 14 años y todavía no se ha dictado; por que al gobierno federal, no solamente porteño, sino también de las provincias les conviene que el que maneje todas las rentas fiscales sea el poder ejecutivo nacional.

Por su memoria desfilaron los historiadores y los intelectuales, la industria editorial y los intereses del centro que niega las periferias. La voracidad del capital concentrado y la claudicación de nuestros dirigentes con el síndrome de las alfombras rojas.
La necesidad de una mirada humanista que reencuentre al hombre con la naturaleza en un escenario mundial donde hace falta entender el desarrollo sostenible a escala humana y no sólo de las ganancias de las empresas extranjeras.

-Esto ya no es cuestión de los porteños o del porteñismo que se terminó como responsabilidad política de conducción se terminó en 1880 cuando las fuerzas de Avellaneda, las fuerzas leales al presidente de la nación derrotaron a las tropas de Tejedor, a partir de ahí es responsabilidad de los provincianos, por que hemos tenido muchos presidentes provincianos y no han sido consecuentes con sus compromisos federales…

Entonces el viejo historiador se yerge en toda su figura como un ciudadano de su tiempo y denuncia los acuerdos del funcionariato local con las multinacionales, para tomar posición ante las invasiones mineras que apostrofa señalando sin dudar que esa es la minería del subdesarrollo.

Para escucharlo de nuevo y compartir su palabra:

"Hoy nos encontramos en una nueva fase de la humanidad. Todos estamos regresando a nuestra casa común, la Tierra: los pueblos, las sociedades, las culturas y las religiones. Intercambiando experiencias y valores, todos nos enriquecemos y nos completamos mutuamente. (…)

(...) Vamos a reír, a llorar y a aprender. Aprender especialmente cómo casar Cielo y Tierra, es decir, cómo combinar lo cotidiano con lo sorprendente, la inmanencia opaca de los días con la trascendencia radiante del espíritu, la vida en plena libertad con la muerte simbolizada como un unirse a los antepasados, la felicidad discreta de este mundo con la gran promesa de la eternidad. Y al final habremos descubierto mil razones para vivir más y mejor, todos juntos, como una gran familia, en la misma Aldea Común, bella y generosa, el planeta Tierra."

Leonardo Boff, Casamento entre o céu e a terra. Salamandra, Rio de Janeiro, 2001.pg09

Hacia un Socialismo Nuevo La Utopía continúa

¿Qué cambios hemos experimentado en función de las lecciones que nos ha dado la historia? ¿Qué actitudes, qué acciones son de esperar hoy de una militancia socialista? Nadie nace socialista, el socialista se hace. Personalmente y comunitariamente. Hay valores referenciales, eso sí, que son columnas maestras del socialismo nuevo: la dignidad humana, la igualdad social, la libertad, la corresponsabilidad, la participación, la garantía de alimento, salud, educación, vivienda, trabajo, la ecología integral, la propiedad relativizada porque sobre ella pesa una hipoteca social.

La Utopía continúa, a pesar de todos los pesares. Escandalosamente desactualizada en esta hora de pragmatismo, de productividad a toda costa, de postmodernidad escarmentada. La Utopía de que hablamos la compartimos con millones de personas que nos han precedido, dando incluso la sangre, y con millones que hoy viven y luchan y marchan y cantan. Esta Utopía está en construcción; somos obreros de la Utopía. La proclamamos y la hacemos; es don de Dios y conquista nuestra. Con esta «agenda utópica» en la mano y en el corazón, queremos «dar razón de nuestra esperanza»; anunciamos e intentamos vivir, con humildad y con pasión, una esperanza coherente, creativa, subversivamente transformadora.

Pedro CASALDÁLIGA

Para probar si sos human@


UTOPÍAS


Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea

cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada

cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro

cómo voy a creer / dijo el fulano
que la útopia ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía


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Escrito por "Mario Benedetti"
Tomado de "Praxis del fulano" del libro "Las soledades de babel"

Verdaderos Liderazgos

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