sábado, 30 de abril de 2011

Antes del fin



Sabato, un escritor lúcido, intenso, resisente,  distinto. Grande.


He aquí el fin, las últimas líneas, de Antes del fin:
También yo quise huir del mundo. Ustedes me lo impidieron, con sus cartas, con sus palabras por las calles, con su desamparo.
Les propongo entonces, con la gravedad de las palabras finales de la vida, que nos abracemos en un compromiso: salgamos a los espacios abiertos, arriesguémonos por el otro, esperemos, con quien extiende sus brazos, que una nueva ola de la historia nos levante. Quizá ya lo está haciendo, de un modo silencioso y subterráneo, como los brotes que laten bajo las tierras del invierno.
Algo por lo que todavía vale la pena sufrir y morir, una comunión entre hombres, aquel pacto entre derrotados. Una sola torre, sí, pero refulgente e indestructible.

En tiempos oscuros nos ayudan quienes han sabido andar en la noche. Lean las cartas que Miguel Hernández envió desde la cárcel donde finalmente encontró la muerte:
Volveremos a brindar por todo lo que se pierde y se encuentra: la libertad, las cadenas, la alegría y ese cariño oculto que nos arrastra a buscarnos a través de toda la tierra
Piensen siempre en la nobleza de estos hombres que redimen a la humanidad. A través de su muerte nos entregan el valor supremo de la vida, mostrándonos que el obstáculo no impide la historia, nos recuerdan que el hombre sólo cabe en la utopía.
Sólo quienes sean capaces de encarnar la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido.

 En la biblioteca inabido se puede leer el libro en PDF (click sobre la imagen)

Sinopsis

Las memorias de Ernesto Sabato, es un libro único que constituye su testamento espiritual. Es la historia de un joven nacido en La pampa, que emprende con éxito una carrera altamente especializada en el mundo científico y llega incluso a trabajar en el centro Curie de París, para luego, en contacto con los surrealistas, abandonar la ciencia por la literatura y el arte, en un gesto valeroso y retador, y con su primera novela, rechazada por multitud de editores, obtener el reconocimiento de Albert Camus y Thomas Mann. Es también, por otra parte, la historia de un hombre rebelde, afín desde muy pronto al anarquismo y a la izquierda revolucionaria, que descubre y denuncia las máscaras del totalitarismo soviético para luego, ya en su vejez, presidir con extraordinario coraje personal la comisión que investiga el horror de los desaparecidos en Argentina y desvelar la magnitud del genocidio. La alianza de rigor ético, acento lírico y firme voluntad solidaria con los desposeídos confiere a Antes del fin el carácter de un libro único: constituye, como pocas obras de hoy en día, el legado esencial de un gran escritor para las generaciones que lo suceden.

El autor 

Rojas, Buenos aires, 1911
Ernesto Sabato nació en Rojas, provincia de Buenos Aires, en 1911, hizo su doctorado en física y cursos de filosofía en la Universidad de La Plata, trabajó en radiaciones atómicas en el Laboratorio Curie, en Francia, y abandonó definitivamente la ciencia en 1945 para dedicarse exclusivamente a la literatura. Ha escrito varios libros de ensayo sobre el hombre en la crisis de nuestro tiempo y sobre el sentido de la actividad literaria —así, El escritor y sus fantasmas (1963; Seix Barral, 1979 y 2002), Apologías y rechazos (Seix Barral, 1979), Uno y el Universo (Seix Barral, 1981) y La resistencia (Seix Barral, 2000)—, su autobiografía, Antes del fin (Seix Barral, 1999), y tres novelas .




jueves, 28 de abril de 2011

Dicen

DICEN los vecinos de Catamarca que hay una compañía minera que les está contaminando el agua y el aire.




Dicen los vecinos de Tucumán que, en varios pozos de agua para el consumo, hay de mercurio un 160 por ciento más de lo tolerable.



Dicen los vecinos de La Boca que muchos de ellos tienen la sangre intoxicada por la contaminación que producen grandes empresas sobre el Riachuelo.



Dicen los vecinos de la Ceamse que la salud de todos ellos está en riesgo por culpa de esas montañas de basura con las que tienen que convivir.



Dicen los vecinos de Río Hondo que se están muriendo los peces por la contaminación que afecta la cuenca Salí-Dulce.



Dicen los vecinos de Famatina y Chilecito, provincia de La Rioja, que la minera que quiere instalarse allí va a hacer desaparecer el único curso de agua que reciben de la precordillera andina.



Dicen los vecinos de Formosa que el glifosato que utilizan unos empresarios sojeros está intoxicando a sus familias y matando la flora y la fauna.



Dicen los vecinos de Tornquist y de Saavedra que no deben iniciar las actividades mineras que quieren emprender en esa zona porque van a contaminar los recursos hídricos superficiales y subterráneos.



Dicen los vecinos de Gualeguaychú que las papeleras instaladas en la costa uruguaya van a provocar un desastre ecológico en la zona.



Dicen los vecinos de distintas partes del país que les están envenenando el agua, el aire, el suelo.



Dicen que los escuchen.



Dicen que es urgente.



Dicen que les den respuestas.



Dicen las compañías mineras cuestionadas que ellas dan trabajo a la gente.



Dicen las industrias cuestionadas que ellas traen desarrollo.



Dicen las empresas cuestionadas que ellas invierten en el país.



Dicen los vecinos que sus pueblos no se ven ni más ricos ni más desarrollados; que, en realidad, se ven más contaminados.



Dicen algunos expertos que no es cierto que contaminan.



Dicen otros expertos que es cierto que contaminan.



Dicen algunos expertos que el desarrollo siempre trae contaminación.



Dicen otros expertos que se puede encontrar un equilibrio entre el desarrollo y el respeto al medio ambiente.



Dicen los vecinos que entonces se encuentre ese equilibrio.



Dicen que es urgente.






Dicen las autoridades locales que ahora no pueden, que están ocupadas.






Dicen los secretarios que ya lo anotaron en la agenda, que van a ver qué pueden hacer.






Dicen los representantes que no se preocupen, que si se pone muy grave el asunto, se puede usar la plata de todos para sanear los desastres naturales que provocaron algunos: las empresas, las compañías mineras, las industrias o lo que fuere.






Dicen los vecinos de distintas partes del país que les están envenenando el agua, el aire, el suelo.






Y dice la gente que, con todo eso, no ve siquiera ni más ricos ni más desarrollados ni más felices a sus pueblos.






Dicen, una y otra vez, que es urgente.






Por Mex Urtizberea


Para LA NACION

-Un mail que me pasó Karina Diaz Moreno.

martes, 26 de abril de 2011

Acerca de la Sociedad de Mont-Pèlerin reunida en Buenos Aires

Eric Toussaint (un post que reproduzco de alainet.org)




Al finalizar la segunda guerra mundial, Friedrich von Hayek (1899-1992) fundó con Ludwig von Mises, en 1947, la Sociedad de Mont-Pèlerin. 


La primera reunión de esta sociedad, en la que participaron 36 personalidades liberales, tuvo lugar en abril de 1947 en el Hôtel du Parc de la localidad de Mont-Pèlerin, cerca de Vevey, Suiza. Fue financiada por banqueros y patronos de la industria suiza. 
Tres importantes publicaciones de Estados Unidos (Fortune, Newsweek y The Reader’s Digest) enviaron delegados. Por otra parte, The Reader’s Digest acababa de publicar una versión resumida de una obra clave de von Hayek, Camino de servidumbre, donde se encuentra el pasaje siguiente: «Es la sumisión del hombre a las fuerzas impersonales del mercado que, en el pasado, hizo posible el desarrollo de una civilización que sin esto no habría podido hacerlo; es por la sumisión que participamos cotidianamente en la construcción de algo más grande que lo que todos nosotros podemos comprender plenamente».[1] 
En dicho encuentro participaron economistas y filósofos de derecha de diferentes «escuelas de pensamiento». «Al finalizar este encuentro se fundó la Sociedad de Mont-Pèlerin, una especie de francmasonería neoliberal, bien organizada y consagrada a la divulgación de las tesis neoliberales, con reuniones internacionales regulares».[2] 
Citaremos entre los miembros activos de esta sociedad desde los primeros años a von Hayek, von Mises, Maurice Allais, Karl Popper, Milton Friedman.
La Sociedad de Mont-Pèlerin se constituiría en un think tank de la contraofensiva neoliberal. Muchos de sus miembros obtuvieron el premio «Nobel de economía» (Hayek en 1974, Friedman en 1976, Allais en 1988).
La ola neoliberal
La corriente neoliberal convirtió a la Universidad de Chicago —institución donde Friedman desarrolló toda su carrera universitaria y von Hayek enseñó desde 1950 hasta 1961— en uno de sus bastiones, al punto de que más tarde se hablara de la Escuela de Chicago y de los Chicago Boys de Friedman. 
Éste declaró, en 1970, que había hecho triunfar la «contrarrevolución en la teoría monetaria» que caracterizaba por «el renovado acento en la función de la cantidad de moneda».[3] 
Friedman afirmaba que cualquier variación de la masa monetaria es seguida de una variación en el mismo sentido de los precios, de la producción y de los ingresos. Además añadía que se trata de una ley observada desde hace siglos y que es asimilable a las leyes surgidas de las ciencias naturales. De esto dedujo que el Estado no puede relanzar la demanda emitiendo moneda so pena de aumentar en las mismas proporciones la tasa de inflación. Propuso entonces una enmienda constitucional que implicara que la masa monetaria debe variar a tasa constante, igual a la tasa de crecimiento a largo plazo de la producción nacional.[4]
 
Para Friedman, el funcionamiento libre del mercado es suficiente para asegurar la distribución óptima de los recursos y el pleno empleo de las capacidades de producción. Esta visión se contradice con la realidad, pero ello no impide que sea difundida sistemáticamente y aceptada como una evidencia.
Friedman estaba claramente embarcado en un proyecto político y se colocó del lado reaccionario. En 1964 fue consejero económico del candidato republicano a la presidencia, Barry Goldwater. Cumplió la misma función con Richard Nixon en 1968 y con Ronald Reagan en 1980.
Tras el golpe de Estado del general Augusto Pinochet contra el gobierno de Salvador Allende, Friedman llegó a ser asesor económico de Pinochet, apoyando la represión y aconsejando la toma de medidas antisociales extremas. 
Michel Beaud y Gilles Dostaler agregan: «En 1977, Milton Friedman publicó una obra titulada Contra Galbraith con el material de las conferencias pronunciadas en Gran Bretaña. En una de éstas, proponía a Gran Bretaña, para salir de sus males, un tratamiento de choque inspirado en parte en el que se había puesto en marcha en Chile».[5] 
Por su parte, von Hayek indicaba igualmente su preferencia por los métodos dictatoriales sanguinarios del general Pinochet. «Un dictador puede gobernar de manera liberal, así como es posible que una democracia gobierne sin el menor liberalismo. Mi preferencia personal es una dictadura liberal y no un gobierno democrático donde todo liberalismo esté ausente», respondió a un periodista chileno en 1981.[6] 
Tras diez años de aplicación de estas recetas económicas, Chile sufrió una recesión que hizo caer el PIB en un 15% entre 1982 y 1983, en un momento en que la tasa de desempleo alcanzaba el 30%.[7] Además, si Chile conoció en los años noventa cierto éxito económico, fue por romper netamente con las recetas de los Chicago Boys.
Si Ronald Reagan se inspiró en Friedman, Margaret Thatcher reivindicaba la influencia de von Hayek: «No fue sino a mediados de los setenta, cuando las obras de von Hayek figuraron en primer lugar entre las lecturas que me diera Keith Joseph [consejero económico de Margaret Thatcher, que participó en reuniones de la Sociedad de Mont-Pèlerin], que comprendí realmente las ideas que planteaba. Fue entonces cuando consideré sus argumentos desde el punto de vista del tipo de Estado que queríamos los conservadores (un gobierno limitado bajo el reino de la ley), más que desde el punto de vista del tipo de Estado a evitar (un Estado socialista, donde los burócratas gobiernan sin freno)».[8]
 
Si observamos con atención, a partir del 11 de septiembre de 1973, Chile constituyó en el hemisferio sur un laboratorio en el que se implantó, de una manera especialmente violenta y brutal, el proyecto neoliberal. Después de esta experimentación chilena de la dictadura del general Augusto Pinochet, el proyecto neoliberal se generalizó en el hemisferio norte, comenzando por Gran Bretaña y Estados Unidos. Por cierto, los métodos no fueron los mismos pero el fondo de la orientación social y económica era idéntico. Las referencias ideológicas eran las mismas.

Este texto es un fragmento del libro de Eric Toussaint, Una mirada al retrovisor. El neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, Barcelona, 2010. 79 p.
Eric TOUSSAINT, doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Liège –Bélgica- y de la Universidad Paris VIII – Francia-, Maître de conférences en la Universidad de Liège (Bélgica), presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo - Bélgica www.cadtm.org, miembro del Consejo Internacional del Foro Social Mundial.




Digo como blogger: Los que deseen leer más de Eric Toussaint, y otros ensayos sobre la sociedad Mont Pelerin, les recomiendo la serie "Una mirada al retrovisor" de este mismo autor y los demás artículos de alainet.org

domingo, 24 de abril de 2011

Revista Latinoamericana Edicion Sab 23 de Abril de 2011

Esta es la 1era parte del programa de este sábado que pasó, como en el post anterior, podrán escucharlo online, o bajarlo a su reproductor mp3, ipod, cel, etc...




Aquí va la segunda parte...


jueves, 21 de abril de 2011

Revista Latinoamericana en PodCast !!!

Esta es la primera y segunda parte del programa del sábado 16 de abril, y van como ensayo. En adelante iremos subiendo las siguientes ediciones, en forma periódica.

Un gran agradecimiento al Ale Ocampo, que me orientó en la web, para concretar este desafío que veníamos postergando hace mucho tiempo: Poner en podcast el programa en segmentos que se pueden bajar para escuchar en el cel, en un ipod, la compu, etc.  o escuchar online...



La 2da parte:


viernes, 8 de abril de 2011

Créeme




Vicente Feliú - 1975

Créeme,
cuando te diga que el amor me espanta,
que me derrumbo ante un "te quiero" dulce,
que soy feliz abriendo una trinchera.

Créeme,
cuando me vaya y te nombre en la tarde
viajando en una nube de tus horas,
cuando te incluya entre mis monumentos.

Créeme,
cuando te diga que me voy al viento
de una razón que no permite espera,
cuando te diga: no soy primavera,
si no una tabla sobre un mar violento.


Créeme,
si no me ves y no te digo nada,
si un día me pierdo y no regreso nunca.
Créeme,
que quiero ser machete en plena zafra,
bala feroz al centro del combate.

Créeme,
que mis palomas tienen de arco iris,
lo que mis manos de canciones finas.

Créeme, créeme,
porque así soy
y así no soy de nadie.

"Hoy nos encontramos en una nueva fase de la humanidad. Todos estamos regresando a nuestra casa común, la Tierra: los pueblos, las sociedades, las culturas y las religiones. Intercambiando experiencias y valores, todos nos enriquecemos y nos completamos mutuamente. (…)

(...) Vamos a reír, a llorar y a aprender. Aprender especialmente cómo casar Cielo y Tierra, es decir, cómo combinar lo cotidiano con lo sorprendente, la inmanencia opaca de los días con la trascendencia radiante del espíritu, la vida en plena libertad con la muerte simbolizada como un unirse a los antepasados, la felicidad discreta de este mundo con la gran promesa de la eternidad. Y al final habremos descubierto mil razones para vivir más y mejor, todos juntos, como una gran familia, en la misma Aldea Común, bella y generosa, el planeta Tierra."

Leonardo Boff, Casamento entre o céu e a terra. Salamandra, Rio de Janeiro, 2001.pg09

Hacia un Socialismo Nuevo La Utopía continúa

¿Qué cambios hemos experimentado en función de las lecciones que nos ha dado la historia? ¿Qué actitudes, qué acciones son de esperar hoy de una militancia socialista? Nadie nace socialista, el socialista se hace. Personalmente y comunitariamente. Hay valores referenciales, eso sí, que son columnas maestras del socialismo nuevo: la dignidad humana, la igualdad social, la libertad, la corresponsabilidad, la participación, la garantía de alimento, salud, educación, vivienda, trabajo, la ecología integral, la propiedad relativizada porque sobre ella pesa una hipoteca social.

La Utopía continúa, a pesar de todos los pesares. Escandalosamente desactualizada en esta hora de pragmatismo, de productividad a toda costa, de postmodernidad escarmentada. La Utopía de que hablamos la compartimos con millones de personas que nos han precedido, dando incluso la sangre, y con millones que hoy viven y luchan y marchan y cantan. Esta Utopía está en construcción; somos obreros de la Utopía. La proclamamos y la hacemos; es don de Dios y conquista nuestra. Con esta «agenda utópica» en la mano y en el corazón, queremos «dar razón de nuestra esperanza»; anunciamos e intentamos vivir, con humildad y con pasión, una esperanza coherente, creativa, subversivamente transformadora.

Pedro CASALDÁLIGA

Para probar si sos human@


UTOPÍAS


Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea

cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada

cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro

cómo voy a creer / dijo el fulano
que la útopia ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía


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Escrito por "Mario Benedetti"
Tomado de "Praxis del fulano" del libro "Las soledades de babel"

Verdaderos Liderazgos

Verdaderos Liderazgos