martes, 8 de febrero de 2011

Espacios de libertad y expresión


Para María Florencia Alcaraz existe un movimiento, en el que confluyen la tradición del cine político y la educación popular, que busca generar espacios de libertad y expresión para los sectores populares.
El Página 12

Por María Florencia Alcaraz*


En la cúspide de la democratización de la comunicación en el plano legal, en Argentina emergen múltiples prácticas en las cuales confluyen la tradición del cine político y la educación popular: Desde Abajo Cine, Cine en Movimiento y Cinekinesis, entre otras, son agrupaciones que trabajan enseñando la herramienta audiovisual y capacitando a grupos de personas provenientes de los sectores populares en la producción de sus propios videos.

Retoman algunas características del camino transitado por los cineastas y videastas que se propusieron otorgarle visibilidad y dar voces a las luchas de los sectores populares.

Dialogan con estas realidades desde lo educativo en un proceso donde las instancias productora y receptora se entremezclan en un intercambio de mutuo enriquecimiento.
Resulta inevitable observar qué acercamientos y rupturas marcan con respecto a las experiencias precedentes.

En primera instancia, es claro que las formas de intervenir en la transformación social desde el lenguaje audiovisual y sus tecnologías están determinadas por el tiempo y el espacio en el cual los realizadores están insertos. Hoy los cineastas explotan las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías en relación a la filmación (cámaras digitales livianas), montaje (fácil acceso a programas de edición para computadoras personales) y proyección (equipos digitales) y someten sus voluntades a una construcción democrática comprometiéndose con sus objetivos. En épocas anteriores no sólo el equipamiento significó un obstáculo.

El contexto de efervescencia era de tal magnitud, al igual que la trama represiva, que obligaba a la mayoría de los grupos a operar en la clandestinidad. Esta situación implicaba intervenir con recursos y estrategias de comunicación alternativas para responder a coyunturas más urgentes. El acento estaba puesto en la exhibición de la película y lo que ésta podía desencadenar como acto político con una clara impronta de denuncia y clarificación.


En la actualidad, la idea de construir films junto a las clases subalternas está vinculada a hacer cumplir uno de los tantos derechos vulnerados para estos sectores sociales y no ya a la necesidad de generar un cambio desde las bases. Aunque persista el propósito de transformación social, lo que predomina es la idea de democratización de los saberes audiovisuales en pos de un ejercicio más pleno del derecho a la comunicación.

Lo que motoriza la acción de estas agrupaciones es la creencia firme de que las clases populares tienen derecho a manejar el lenguaje audiovisual y las tecnologías como sujetos enunciadores y con conciencia crítica. Se democratiza el saber para saldar una situación de desigualdad en el acceso que estos sectores populares tienen a los medios de comunicación masiva. Si bien suelen aparecer en gráfica, radio, televisión y cine, el tipo de comunicación tutelar y pasiva que los medios pregonan hace que estas capas de la sociedad no tengan incidencia sobre cómo se habla de ellos o sobre la imagen que se proyecta de ellos, se sientan estigmatizados y no representados en lo que ven sobre sí mismos.


Al tener acceso a los saberes y a las tecnologías de la comunicación las clases populares pasan a ser constructores activos y no simple objeto de la comunicación; colaboran a que exista más variedad en los mensajes intercambiados; y aumenta, en cierta medida, el grado y la calidad de la representación social en la comunicación.


Además, al formar parte del proceso creativo y de la toma de decisiones en relación a las historias que se tejen sobre ellos y contar desde su perspectiva su cotidiano, sus luchas, sus deseos, sus alegrías, sus dolores, esperanzas y sueños, surge la posibilidad de generar un archivo para la memoria colectiva.
Aparece aquí la noción de inclusión y participación social que genera este tipo de acciones.

Los realizadores tienen en claro que las actividades que se realizan en el taller no solucionarán la situación de falta de trabajo, la violencia y la marginalidad que atraviesan aquellos que participan de las experiencias, pero sí abocan sus esfuerzos a construir espacios de libertad y expresión en sus talleres.
Las experiencias actuales comienzan a marcar otro camino que quizás alguna vez fue soñado por educadores o cineastas que antecedieron a estos realizadores.

Estas nuevas prácticas marcan surcos en los cuales el esfuerzo por encontrarse con el otro se hace real al brindarle las herramientas tecnológicas y los conocimientos, superando las instancias que se limitan a registrar la realidad de estas clases sociales y tomando como metodología y estrategia pedagógica a la educación popular para poder llevar a cabo sus intenciones. Son los primeros pasos de un recorrido que ahora se camina con los otros.


* Licenciada en Comunicación Social, Universidad Nacional de La Matanza.

"Hoy nos encontramos en una nueva fase de la humanidad. Todos estamos regresando a nuestra casa común, la Tierra: los pueblos, las sociedades, las culturas y las religiones. Intercambiando experiencias y valores, todos nos enriquecemos y nos completamos mutuamente. (…)

(...) Vamos a reír, a llorar y a aprender. Aprender especialmente cómo casar Cielo y Tierra, es decir, cómo combinar lo cotidiano con lo sorprendente, la inmanencia opaca de los días con la trascendencia radiante del espíritu, la vida en plena libertad con la muerte simbolizada como un unirse a los antepasados, la felicidad discreta de este mundo con la gran promesa de la eternidad. Y al final habremos descubierto mil razones para vivir más y mejor, todos juntos, como una gran familia, en la misma Aldea Común, bella y generosa, el planeta Tierra."

Leonardo Boff, Casamento entre o céu e a terra. Salamandra, Rio de Janeiro, 2001.pg09

Hacia un Socialismo Nuevo La Utopía continúa

¿Qué cambios hemos experimentado en función de las lecciones que nos ha dado la historia? ¿Qué actitudes, qué acciones son de esperar hoy de una militancia socialista? Nadie nace socialista, el socialista se hace. Personalmente y comunitariamente. Hay valores referenciales, eso sí, que son columnas maestras del socialismo nuevo: la dignidad humana, la igualdad social, la libertad, la corresponsabilidad, la participación, la garantía de alimento, salud, educación, vivienda, trabajo, la ecología integral, la propiedad relativizada porque sobre ella pesa una hipoteca social.

La Utopía continúa, a pesar de todos los pesares. Escandalosamente desactualizada en esta hora de pragmatismo, de productividad a toda costa, de postmodernidad escarmentada. La Utopía de que hablamos la compartimos con millones de personas que nos han precedido, dando incluso la sangre, y con millones que hoy viven y luchan y marchan y cantan. Esta Utopía está en construcción; somos obreros de la Utopía. La proclamamos y la hacemos; es don de Dios y conquista nuestra. Con esta «agenda utópica» en la mano y en el corazón, queremos «dar razón de nuestra esperanza»; anunciamos e intentamos vivir, con humildad y con pasión, una esperanza coherente, creativa, subversivamente transformadora.

Pedro CASALDÁLIGA

Para probar si sos human@


UTOPÍAS


Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea

cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada

cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro

cómo voy a creer / dijo el fulano
que la útopia ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía


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Escrito por "Mario Benedetti"
Tomado de "Praxis del fulano" del libro "Las soledades de babel"

Verdaderos Liderazgos

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