miércoles, 25 de julio de 2007

Anticipan que en julio la inflación real volverá a duplicar a la oficial





La inflación real de julio alcanza al 1,1 o 1,2% como producto de los aumentos en alimentos y educación, aunque la mejor forma de anticipar lo que va a hacer el Indec es mirar el índice del mismo mes del año anterior y restarle una décima", se lamentó Enrique Dentice, economista de la Universidad Nacional de San Martín. De cumplirse el pronóstico de Dentice, la inflación de este mes sería del 0,5%, ya que en julio de 2006 se ubicó en 0,6 por ciento.

Anticipan que en julio la inflación real volverá a duplicar a la oficial LANACION.com:

martes, 24 de julio de 2007

Idiota deriva del Griego

Es normal que las personas con “sentido común” repitan palabras aunque desconozcan el origen de su verdadero significado. En algunos casos, aunque parezca raro, su origen tiene mucho más contenido político del que aparenta y quienes utilizan esa palabra, aunque sin saberlo, son poseedores de dicho adjetivo. Decir que el mundo está lleno de idiotas, puede parecer soberbio. Por su parte, afirmar que los idiotas son una inmensa mayoría suena sectario. Sin embargo, si a la mayoría se le pregunta por su identidad describiendo la definición de esta palabra pero sin mencionarla, no habría dudas que la mayoría respondería que si, que afirmativamente es idiota.
La palabra idiota deriva del griego idio (propio), para luego conformar la palabra idiotez, que era el término por el cual los antiguos griegos llamaban a los ciudadanos que, como tales, poseían derechos, pero que no se ocupaban de la política de sus polis, osea que eran personas aisladas que ignoraban asuntos públicos, sin nada que ofrecer a los demás y obsesionados por las pequeñeces de su casa y sus intereses privados. Similar es la definición de esta palabra por parte del filósofo Fernando Savater que es la siguiente: “Idiota: Del griego idiotez, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás.”
Actualmente “idiota” es uno de los pocos insultos no machistas, que existe en varios idiomas, y cuyo significado es agradable. Puede tomarse como consigna o sugerencia un mayor uso de este en desmedro de otras palabras poco agradables. También es a consideración interpretar correctamente cuando una persona se escuda detrás del “yo no hago política” y hacer el uso correcto de este adjetivo haciéndoselo saber. Es decir que “el que no hace política es un idiota”, y no es un invento de ningún activista, sino de la Grecia fundadora de la democracia, a la cual muchos liberales y defensores de las instituciones suelen citar en diversos programas, que no hacen más que promover la idiotez en su significado original.
Discusiones : Argentina Indymedia (( i ))

Notas sobre un extravío teórico político en el pensamiento crítico contemporáneo

Uno de los rasgos más categóricos de la victoria ideológica del neoliberalismo ha sido su capacidad para influenciar decisivamente la agenda teórica y práctica de las fuerzas sociales, las organizaciones de masas y los intelectuales opuestos a su hegemonía. Si bien este atributo parecería haber comenzado ahora a recorrer el camino de su declinación, reflejando de este modo la creciente intensidad de las resistencias que a lo largo y a lo ancho del planeta se erigen en contra de su predominio, las secuelas de su triunfo en la batalla de las ideas están llamadas a sentirse todavía por bastante tiempo. Es bien sabido que no existe una relación lineal, mucho menos mecánica, entre el mundo de las ideas y los demás aspectos que constituyen la realidad histórico-social de una época. Esto explica, por ejemplo, que las concepciones medievales sobre la unidad del “organismo social” –justificatorias del carácter cerrado del estamentalismo feudal y de la primacía del papado sobre los poderes temporales- sobrevivieran por siglos al advenimiento de la sociedad burguesa y a una de sus instituciones básicas, el contrato. No debiera sorprendernos, por lo tanto, si teorizaciones surgidas durante el apogeo del neoliberalismo y coincidentes con el mayor reflujo histórico experimentado por los ideales socialistas y comunistas desde la Revolución Francesa hasta hoy perduren tal vez por décadas, aún cuando las condiciones que les dieron origen hayan desaparecido por completo.
Atilio A. Boron

"Poder, "contra-poder" y "antipoder" :: Herramienta :: Revista de debate y crítica marxista:

Los APORTES, el SUPERAVIT FISCAL... algún día, el reparto.

La reforma previsional deja sus primeras huellas en las cuentas públicas, que en junio registraron un superávit primario —previo el pago de intereses de la deuda pública— de 2.302,2 millones de pesos, unos 60,8 millones más que en igual mes del año pasado, según informó ayer el Ministerio de Economía.

La Capital ::: on line

lunes, 23 de julio de 2007

Rock&Pop

Rock&PopPino Solanas, entrevistado por Guillespi cuenta como se filmó Argentina Latente, y también lo que le "facturó" el menemato por denunciar la entrega de YPF. La verdad, para escucharlo varias veces.

domingo, 10 de junio de 2007

SOCIALISMO DEL SIGLO 21 Heinz Dieterich

El Socialismo del siglo XXI es un concepto ideado por Heinz Dieterich Steffan, a partir de 1996, y muy difundido desde el 30 de enero de 2005 por el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez desde el V Foro Social Mundial.



Dieterich, funda su obra Socialismo del Siglo XXI en la visión de Karl Marx sobre la dinámica social y la Lucha de clases, pero avanza mas allá de la dialéctica marxista, influído por el filósofo Enrique Dussel y su Filosofía de La Liberación.
Es partidario de la Democracia participativa y directa, con lo que se aparta de la teoría de la Dictadura del proletariado de Marx, asumiendo posturas que pudieran llegar a asemejarse al socialismo libertario.

También ha hecho un llamado a generar la discusión sobre el tema, para abrir cauces a este sistema de vida propuesto y en proceso de desarrollo en la región.

lunes, 28 de mayo de 2007

"Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir".


Lanzan una impactante campaña por el derecho al aborto legal y gratuito

Hoy se presenta el proyecto al Congreso, con acciones simultáneas en todo el país
El proyecto que promueve la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito -apoyado por más de 300 organizaciones de todo el país- será entregado en la Cámara baja hoy, a las 15, al ritmo de intervenciones callejeras y recolección de firmas a favor de la propuesta. La presentación se hará en el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, que se celebra hoy.

jueves, 24 de mayo de 2007

Sí, el Hambre es un Crimen


Palabras de Alberto Morlachetti
-Coordinador Nacional del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo-
en Plaza de Mayo 18-05-07


Me tendrán que disculpar algunas cosas. No estoy bien de salud, por lo tanto, si se quiebra la voz, o renguea el ánimo, ustedes me van acompañar... Agradecer a los chicos heroicos, los que van a pedir pan para sus hermanitos. Agradecer a los educadores y a la madre coraje que es Norma Basconi. Agradecer a las distintas organizaciones. A la Central de Trabajadores Argentinos. A mi entrañable amigo Víctor de Gennaro que me acompañó metro por metro en esta Argentina. Al MTL, a mi querido Chile. A la Corriente Clasista y Combativa. A las distintas organizaciones sociales, perdón si me olvido de alguna. A la gente que vino solita. A los que vinieron a buscar un abrazo. Y gracias por este sol Carlitos Cajade, mi hermano del alma. Me decían antes que muchos medios habían invisibilizado a nuestra marcha, no me preocupa compañeros, nunca me preocupó. Se crece por abajo. El árbol es fuerte por abajo, si queremos buen ramaje, si queremos buenas hojas, si queremos buenas frutas, voy para abajo compañeros, al pie.


-I-

Permítanme unas cifras: casi dos tercios de nuestra población-país es pobre. Nueve millones de niños bajo la línea de pobreza, la mitad son indigentes. Treinta por mil de mortandad infantil en Formosa. Cuarenta y cinco por ciento de pibes desnutridos -o sea mutilados- en la Capital de Corrientes. Si realizáramos una encuesta en Florencio Varela o José C. Paz ¿qué cifras nos daría el horror?

Este Gobierno es productor de soledades y de hambres eternas: Ese experto futuro que nos inventaron. La imaginación inagotable del capitalismo en serio -que se domicilia en la caridad y desaloja a la justicia- todos los meses 150 pesos para que vivan bien dos hijos mamá y papá -y electrodomésticos si llega la hora de las urnas- intentando controlar con la limosna general la rebeldía de los humillados transformando la felicidad en una lejana esperanza celestial, mientras se aniquila el prodigio de la vida.

Por eso rechazamos, y por eso combatimos, esta política económica que favorece a las grandes empresas, entrega su petróleo, vende sus tierras y le quita pibes a los potreros.

Los desvaríos del Ejecutivo Nacional no se limitan a proponernos un tren bala, sino que omiten los derechos económicos, sociales y culturales para nuestros niños, cuando las leyes mayores ordenan al gobierno invertir en niños con el máximo de los recursos disponibles. Mandato que el Estado no cumple, que este presidente no cumple, incurriendo en deuda magna, a pesar de declarar que este gobierno dispone de casi 40 mil millones de dólares de reservas, violando sistemáticamente los derechos humanos que permiten el derecho a la vida. Sí, el hambre es un crimen.

Muchos funcionarios actuales que fueron un día progresistas de molde y que ahora contemplan con una sonrisa de Chicago la lucha de estos niños y educadores como una ingenuidad o como una antigualla. Tienen la memoria seca. No es sorpresa para nosotros, ya lloramos hace años.

A nosotros -educadores trabajadores- nos guían nombres germinales: Agustín Tosco, Rodolfo Walsh, Atilio López, René Salamanca, Germán Abdala y queremos completar sus vidas.

Lo decimos sin ambigüedades el capitalismo inevitablemente corrompe, inevitablemente extingue la vida humana: Por eso el hambre, por eso el paco, por eso el gatillo fácil. Y tendremos que ser los trabajadores los que llevemos hasta el final "la obra de liberación, en nombre de generaciones vencidas".

Construir una sociedad de semejantes no admite espera, porque la única materia prima no renovable son nuestros hijos: texturas del futuro. En la pizarra de los caminos los niños nos dejaron un legado: Los pibes no marchan porque son felices. Marchan por la felicidad, como "los pájaros no cantan porque amaneció, cantan para que amanezca".

Ni un pibe menos. Con ternura venceremos.

domingo, 15 de abril de 2007

Entregar la vida, nunca la Esperanza.


Asesinar el clamor social para consagrar la desigualdad como modelo de sociedad que no sólo margina y excluye sino que institucionaliza la eliminación del hombre y no la eliminación del hambre, es un crimen de dimensiones abrumadoras.
En un país que produce alimento para el mundo, que exhibe récord de superávit, cuando ese ingreso excedente es producto de una irracional sobreexplotación de nuestros recursos naturales que generan esta coyuntura excepcional, pero que a la vez siembra un desolador panorama hacia el futuro; producto del agotamiento de esas fuentes no renovables en tanto no se articula ningún proyecto integrador o inclusivo, es dicho de otro modo, un suicidio colectivo.
La distribución de la riqueza no es una demanda sectorial, es un imperativo del desarrollo sostenible. Los recursos económicos extraordinarios de hoy deberían aplicarse a la promoción de los recursos humanos, para que una formación integral, no sólo tecnológica basada en la competencia sino verdaderamente humanística, habilite nuevas proyecciones a las generaciones presentes y futuras cuyo derecho a un mundo mejor no puede ser negado, conculcado o prescripto.
Creemos, tenemos la convicción que un mundo mejor es posible. No le hacemos lugar a los intentos de abolir la esperanza por decreto o de asesinarla en las calles, en las manos vacías y en los estómagos inflamados de tantos seres a los que estamos solidaria y concientemente comprometidos. Por que el futuro, nuestro futuro, el futuro de la humanidad, es un destino de salvarse con todos.
En esa senda seguimos andando, con el clamor de nuestros mártires. Los que trascienden públicamente y con aquellos a los que les arrancan la vida negados por el silencio o el anonimato. Seguimos andando con el impulso de nuestros niños y jóvenes que nos movilizan con la energía del presente y la urgencia del mañana. Ese mañana mejor que nos alentamos a construir entre todos y para todos. Diciendo y haciendo con el mismo latido de cada ser que conforma el planeta un categórico Sí a la Vida.
Esa que bulle en los ríos y mares, en las entrañas de nuestras montañas, debajo de la corteza terrestre, la que moviliza cada milímetro cúbico de savia vegetal en nuestros bosques, igualando el torrente calido de las pulsaciones de cada animal, de cada ser humano.
Ser uno con los demás, es entender profundamente la conciencia que crece en cada ciudadano del mundo sobre la grave emergencia de nuestro proyecto como especie humana, en esta nuestra casa, el planeta. Destino o proyecto que nos implica, con los que piensan igual y los que piensan diferente, pero que por sobre todas las cosas tienen el mismo derecho a estar aquí, a existir. A existir dignamente, que es como decir, a vivir plenamente. Quien niega eso a un solo ser humano no lo está negando a la humanidad, está negando su propia existencia.
Salir de esta noción de fin de la historia, del no hay futuro, del desenfreno del sálvese quién pueda, es una tarea que paciente y con persistente e ininterrumpida entrega llevan adelante miles, millones de seres en el mundo.
Carlos Fuentealba en Neuquén es un testimonio vibrante, no sólo de la brutalidad de las negaciones que mutilan la esperanza, sino precisamente de esa vocación de otro mundo mejor que no se resigna ante el desborde irracional del poder. Vocación que se refuerza en la ejemplaridad de cada destello del espíritu de hombres y mujeres simples, sencillas que alumbran con sus luchas el camino del alba, del amanecer de una nueva civilización fundada en la solidaridad, palabra que designa al fin, la hora de los pueblos.
Este es nuestro desafío. Por los Carlos que se desviven frente a sus escuelas sumergidas en la pobreza. Por los Carlos que resisten el despojo de sus condiciones de vida con salarios miserables. Carlos que confrontan la negación de su derecho a existir, con la celebración permanente del encuentro con los otros, en los que son capaces de reconocerse igualados en sueños y desvelos.
Este es nuestro desafío, aprender del profesor Fuentealba esa ecuación elemental que nos reclama por el presente, por nuestras familias, por nuestros alumnos, por nuestros colegas, los que recién empiezan, como los que aún doblegada su silueta por los años, no entregan su entereza espiritual y todavía siguen exigiendo el derecho a participar de esta Argentina que sorprende con su desigual resurrección económica.
Por él, por todos, nos alentamos a pesar de los pesares, a seguir haciendo camino al andar. Para responder Presente, a Carlos Fuentealba. Ahora y siempre.-

Prof. Ricardo Gaitán
Chilecito, 14 de abril de 2007.-

miércoles, 4 de abril de 2007

Los Nadies












Sueñan las pulgas
con comprarse un perro

y sueñan los nadies
con salir de pobres

Los nadies:
los dueños de nada
los hijos de nadie

Que no son
aunque sean

Que no tienen nombre
sino número

Que no hacen arte
sino artesanía

Que no hablan idiomas
sino dialectos

Que ni tienen cara
sino brazos.

Eduardo Galeano - El Libro de Los Abrazos

Súper-hábit y Fondos de libre disponibilidad Que repartan la Torta

En un spot radial de la UNICEF sobre políticas públicas para la infancia, se escucha una voz que llama a los chicos a soplar las velitas y luego el bullicio de los niños que se preparan para comer la torta se congela con una advertencia: A comer la torta! No, dice la voz que aclara: la torta es para los dueños de casa, ustedes sólo están invitados a soplar las velitas…
La torta del Estado, se reparte más o menos de acuerdo a lo fijado por la ley de presupuesto. Por eso hace falta poner en evidencia, que el gobierno tiene plata de sobra para una recomposición salarial que ponga fin a la condena de miseria, que sumerge al 70% de familias estatales debajo de la línea de supervivencia y al no cubrir los gastos mínimos padecen la peor de las enfermedades sociales: la pobreza.
100% de aumento o Transferencia a Empresas Privadas
El año pasado, se estimó ingresarían al Estado por recaudación de impuestos provinciales, más la coparticipación federal de impuestos nacionales unos 1.550 millones de pesos. Por el súper-hábit nacional –mes a mes escuchamos la recaudación bate record- se asignaron otros 800 millones más, la cuenta llegó a 2.300 millones. El diputado Jorge Machicote el 25/01/07, en declaraciones a radio Fénix que pueden escucharse en la web, denuncia estas cifras de la torta provincial, y repite que lo que sobra en La Rioja es… plata!!! Esos 800 millones extra que ingresaron, denominados -fondos de libre disponibilidad- al no tener destino prefijado por ley de presupuesto, se gastan discrecionalmente. El presupuesto de este año calculado en base a los fondos percibidos el año anterior considera ingresos por 2.300 millones, cerca de un 60% más que el año pasado. Si todas las partidas fijadas allí aumentaran en forma equivalente, las obras públicas, los subsidios, la compra de 4x4, etc., llamados gastos no-corrientes deberían tener un incremento igual a los salarios, denominados gastos corrientes. O sea, sólo con el dinero ya asegurado en el presupuesto podrían recomponerse los salarios el 60%, sin afectar partidas destinadas a otras necesidades, que también pueden incrementarse proporcionalmente.
Es importante subrayar para que lo sepa cada trabajador público, y los millares de familias riojanas que sufren la afrenta de los planes, que así como el año pasado por el súper-hábit fiscal llegaron 800 millones de LIBRE DISPONIBILIDAD, este año se estima que esos fondos superarán los 1.000 millones, sí: MIL MILLONES. Es sencillo concluir entonces que sumados los recursos totales que dispondrá el gobierno este año son más del DOBLE que los del 2006. Por lo tanto hasta un 100% de aumento no implicaría ningún esfuerzo para el gobierno, si los fondos se redistribuyeran proporcionalmente entre las partidas del presupuesto y sin quebrantar la mentada ley de responsabilidad fiscal.
Lo que ocurrió durante todos estos años, es una brutal transferencia de recursos originalmente destinados a salarios de trabajadores riojanos, hacia las empresas privadas cuyo vínculo con funcionarios produjo escandalosas aclaraciones como aquella del ministro de hacienda que aseguraba que no era suya sino de su familia política. Empresas que usufructúan jugosos contratos de cuyas cifras y aplicación nos enteramos asombrados todos los días y por citar sólo la vedette del momento pensemos en la remodelación del teatro provincial o las refacciones en las escuelas.
La Torta para ellos
Mientras el gobierno de La Rioja, no otorgó ninguna recomposición salarial a los empleados el año pasado, la inflación o encarecimiento de los productos de la canasta familiar superó el 36%, según el índice oficial acumulado, pero que se elabora con los precios "congelados" de los productos de la remanida lista del acuerdo de control de precios. Para contrastar esos datos cabe señalar que la CTA calculó en 2.700 pesos la canasta familiar TOTAL. Bastante lejos de los 970 pesos de la canasta BASICA familiar de la que hablan el gobierno y los empresarios. La diferencia es que la BASICA, comprende sólo alimentos y algunos de servicios básicos (luz, agua, etc.), mientras que la TOTAL además de la comida incluye la vestimenta, los gastos de salud, educación, transporte, vivienda, servicios y demás necesidades de supervivencia de un grupo familiar de cuatro personas. Bastaría comparar lo que gana cada compañero, con la Canasta Total para entender por que cada vez es más difícil llegar a fin de mes, a pesar las cifras oficiales y del ingenio puesto en creativos malabares.
El concejal chileciteño Julio Pedroza denunció el año pasado a través de todos los medios el aumento de sueldos de los funcionarios, no-escalafonados y contratados VIP del ejecutivo municipal en un 60%, en tanto el Consejo Deliberante de Chilecito seguía con “misérrimas” dietas. Actualizaron la liquidación a concejales y funcionarios del legislativo y acordaron el pago de la diferencia generada los meses anteriores, por que el aumento se decretó EN LA PROVINCIA, para TODOS los NO ESCALAFONADOS!!!!. Según el propio concejal Pedroza, los concejales de Chilecito cobraban 1.800 de bolsillo y pasaron a cobrar 3.000 pesos.
Como en el spot radial, la torta es para los que se adueñaron de la casa. En este país injusto donde nunca hay torta para los que menos tienen, hace falta repartir con equidad.


Prof. Ricardo Gaitán
Mesa Promotora Provincial
Partido Socialista de La Rioja

martes, 2 de enero de 2007



Se terminó el 2006, y ya estamos en marcha en un nuevo año.
Con el que pasó, también se fué Pinochet, mientras Fidel resiste. Lo condenaron y ejecutaron en la horca a Saddam Hussein, pero el pueblo de Brasil reeligió a Lula de Silva y el de Venezuela reafirmó su desición de avanzar con la revolución Bolivariana.
Ecuador se sumó a la senda que vienen abriendo los demás paises latinoamericanos, con Nicaragua que reencontró en Daniel Ortega otro espacio para la esperanza. Bolivia las lleva duras con Evo Morales mientras intenta consolidar la aplicación de cambios que no pueden esperar demasiado. Chile con Bachelet desnuda las contradicciones del modelo de "progresismo posible" que dejaron como herencia los súbditos de "la sombra".
Argentina reafirma su discurso de derechos humanos, pero tropieza cada vez que intenta cuestionar el modo de reparto de la riqueza y la cuestión distributiva comienza a instalarse en la agenda política de la campaña que este año definirá quién quedará al frente de una nueva etapa institucional.
El 2007 muestra en sus primeros días las consecuencias del calentamiento global y se anticipa que será el mas caluroso de los ultimos años. La conciencia ambiental deberá hacer un largo camino para cerrar los atajos de la irracionalidad depredatoria de los voraces grupos económicos y sus aliados locales.
El fantasma del hambre y de las guerras nucleares ha cedido ante la conciencia de la fragilidad del planeta.
Parece increíble, estamos a 7 años del 2000 y contando...
Será tal vez que la humanidad se alimenta de las grandes tragedias futuras, para ir definiendo su presente. O también es posible que de esa visión apocalíptica surjan cada día mejores previsiones a para tomar nuevas decisiones.
Bienvenidos al 2007!!!

sábado, 16 de diciembre de 2006

La Camara de Diputados de Mendoza dijo NO a las Mineras



Es una MUY BUENA NOTICIA! el problema es que Cobos, el Gobernador Radical de Mendoza, está a punto de Vetar la Ley!!!
Podés hacer algo: Por ejemplo le preguntemos a su correo electrónico, ¿Cuanto le costará a las Mineras el Veto que se apresta a firmar?
Como cuentan los vecinos de Esquel y Andalgalá: Las Mineras te dan el cheque y te invitan a que le pongas los ceros que quieras...

sábado, 25 de noviembre de 2006


La imagen del anciano postrado, repite hasta el artazgo, el modo con que desde siempre las minorías arrebatadoras de América se mostraron ante el mundo, mientras se organizan replegados en la defensa de sus intereses. Hoy asume -la responsabilidad política por lo actuado- durante la dictadura. Una nueva vuelta de tuerca sobre "los sacrificios para evitar la desintegración de la nación". La pregunta es de que nación hablan los pinochet, en todos los casos. Y la cuestión fundamental, se diría, es como ese mismo lenguaje se reproduce casi intacto por quienes tienen, -tenemos- la responsabilidad de por lo menos analizar esos significados.
La ilustración es de LOAYZA de TELESUR TV.

EL FIN DEL ENGAÑO Y LA ULTIMA FRONTERA

por Ricardo Alarcón de Quesada
Conferencia pronunciada en la semana que la Asociación Cultural Alfonso Sastre (ASKE) organizó sobre la utopía (Segunda Parte)

Cosas peores se publican allá todos los días.

El libro de Fukuyama al menos propició la reflexión y un debate que ya parece concluido, pues cada vez son menos los que comparten su visión panglosiana de la victoria final del capitalismo y la imposibilidad de alcanzar un tipo de sociedad superior, más justa y más libre y crece el número de quienes, más allá de cualquier doctrina, ven con angustia cómo el sistema que hoy sojuzga al planeta, amenaza con destruirlo y aniquilar la especie humana. La idea de que un mundo mejor es posible tiene un poder de convocatoria que moviliza a millones de personas a las que antes no llegaba el mensaje socialista.

Aunque ya pocos defienden el famoso libro conviene profundizar en su origen y en los de sus predecesores. Ello es indispensable para “organizarse y actuar” y cambiar el mundo.

Pero ante todo es importante desentrañar los mecanismos y procedimientos que permiten el ejercicio repetido del fraude intelectual que tales textos reflejan y su fácil conquista de las mentes de millones de personas víctimas del embuste.

En 1997, en un libro dedicado al estudio del poder global estadounidense, Zbigniew Brzezinski subrayó el papel central que en él desempeña la dominación cultural ejercida, mediante su hegemonía “sobre las comunicaciones globales, las diversiones populares y la cultura de masas” . Casi treinta años antes el propio Brzezinski había expuesto la función que deberían desempeñar los medios de comunicación que entonces apenas iniciaban sus grandes transformaciones tecnológicas. Su tarea sería trabajar sobre las mentes individuales de “millones de ciudadanos desorganizados” para “manipular sus emociones y controlar su razón”).

Brzezinski definió también con todo candor el papel asignado a un sector de los intelectuales que serían instrumento de los grandes centros del poder político y económico a quienes describió como sus “house ideologues” . Con su auxilio y empleando las nuevas tecnologías -en los años sesenta era sobre todo la televisión- y actuando sobre los individuos aislados en una sociedad de la que, según sus previsiones, habrían desaparecido los sindicatos, partidos y periódicos que en otras épocas organizaban a los ciudadanos, terminarían por domesticarlos y someterlos.

Detrás de toda la palabrería escatológica referida antes en el texto citado de Derrida apenas se ocultaba el verdadero propósito: imponer el fin de la democracia. Vale la pena recordar que ya los padres fundadores de la nación norteamericana, Hamilton y Madison en particular, veían en esa domesticación y sometimiento del pueblo la misión histórica de la naciente república.

Para ellos la verdadera esencia del sistema norteamericano, aquello que lo distinguiría de la democracia antigua era “la total exclusión del pueblo en su capacidad colectiva de toda participación” en el ejercicio de la autoridad. Era necesario “evitar la confusión y la intemperancia de la multitud” ya que “aunque todos los ciudadanos atenienses hubieran sido como Sócrates cada asamblea ateniense habría seguido siendo una turba”

Con el término de la guerra fría nos acostumbramos a denunciar y combatir la imposición del pensamiento único. Debemos continuar esa lucha pero hay que desenmascarar con igual fuerza el empeño por eliminar el pensar, lisa y llanamente, por descerebrar y embrutecer que hoy salta a la vista por todas partes en la televisión, el cine, la radio, la prensa escrita, la industria cultural, la publicidad consumista y enajenante a la que no por azar se dedican cada día recursos financieros, materiales y tecnológicos colosales.

Brzezinski había publicado su primer trabajo en enero de 1968 en la revista Encounter, órgano del Congreso por la Libertad de la Cultura. A la revista y al Congreso estuvieron vinculados una buena parte de los intelectuales de Europa Occidental y Norteamérica cuyas obras alcanzaron gran difusión y excelentes comentarios en la prensa durante la Guerra Fría. Publicaron artículos y ensayos y organizaron seminarios, exposiciones y conferencias internacionales que buscaban diseminar el mismo mensaje: después de la Segunda Guerra Mundial, que llevó a la cumbre a Estados Unidos, se había arribado al punto culminante de la evolución social -“la sociedad post industrial”- en el que se alcanzaba también el “fin de las ideologías”.

No todos les hicieron caso. Los años sesenta del pasado siglo no habrían de ser precisamente lo que Encounter y el Congreso anunciaron tan pomposa y doctamente. Fueron exactamente lo contrario a pesar del torrente de recursos que entonces usaron para engañar a la gente.

Fuente: Rebelión

domingo, 15 de octubre de 2006

Los espejitos de colores.


Otra vez las mineras vuelven a la carga en una larga guerra de zapa que deberemos ir denunciando. Hoy ponen en boca de vecinos del interior riojano, la esperanza en el "desarrollo minero". Especialistas en el arte de la guerra, su campaña de marketing, no tiene descanso. Sin embargo la conciencia sobre la problemática ambiental crece y se extiende poco a poco.

domingo, 1 de octubre de 2006

La unión de los contrarios

Pío Baroja (1872-1956)
Influido por las ideas nietzscheanas del vitalismo dionisíaco y el culto al superhombre, y luego volcado al escepticismo pesimista, se declaraba “anarquista espiritual” y en su ideario político la izquierda y la derecha estaban inextricablemente mezcladas. Fascinado por los marginales, por el llamado “romanticismo del mal”, construyó la que tal vez sea la obra más importante de la literatura española de la primera mitad del siglo XX. Un corpus prolífico que supo entusiasmar a autores contemporáneos como John Dos Passos y Ernest Hemingway.
Por Juan José Sebreli
01.10.2006 | 07:23
Yo no escribo casi nunca pensando en los lectores; pero a veces, sí; pienso en el lector joven de dentro de cincuenta años”, reflexionaba Pío Baroja. A medio siglo de su muerte, nosotros formamos parte de esos lectores que él imaginaba. ¿Qué pensamos de ese escritor casi olvidado y en cierto modo ajeno a los gustos actuales?
Es difícil adjudicar sus ideas a una tendencia determinada. Nacido en 1872, estuvo en medio de la primera generación de niezstcheanos –la de Stefan George, Gabriel D’Annunzio, Maurice Barrès, Hugo von Hofmannsthal y José María Vargas Vila– y la segunda, la de Oswald Spengler, Ernst Jünger, Carl Schmidt, Hermann Keyserling, Fernando Pessoa, Leopoldo Lugones –como también Benito Mussolini y Adolf Hitler lo fueron a su manera.
Un Nietzsche fragmentario e incompleto fue igualmente uno de los inspiradores de la llamada “Generación del ’98” española, a la que Baroja negó pertenecer pero con la que tuvo muchos puntos en común. Fue el primero en introducir al pensador y poeta alemán en la Revista Nueva (1899) con el artículo Nietzsche y su filosofía y escribió, para el diario El Imparcial (1901), Nietzsche íntimo, una introducción a sus cartas, que había traducido.
La primera época de su obra estuvo influida por las ideas nietzscheanas del vitalismo dionisíaco y el culto al superhombre. Luego se deslizó hacia un escepticismo pesimista más cercano a Schopenhauer –maestro del que Nietzsche había renegado–, y aquél lo llevó a cierto fatalismo budista. Esta combinación filosófica explica en parte la confusión de sus ideas políticas, donde la izquierda y la derecha estaban inextricablemente mezcladas, aunque quizás esa característica señale, precisamente, la herencia de Nietzsche, autor reivindicado a la vez por anarquistas y fascistas.
Baroja simpatizaba con los anarquistas, a quienes dedicó la primera novela política de la literatura española del siglo XX: Aurora roja. Del anarquismo sólo rescataba la parte destructiva, no su colectivismo libertario. Se decía “anarquista espiritual” y podría llamárselo “anarquista de derecha”. Los límites indefinidos de su anarquismo con un liberalismo puro lo llevaban, a su vez, a lindar con cierto conservadurismo cercano al despotismo ilustrado de las elites intelectuales. La ultraizquierda y la derecha se unían en él en un común desprecio por la República burguesa, el parlamentarismo, el sufragio y el rechazo por la democracia y el socialismo demasiado plebeyos. “Yo he sido siempre un liberal radical, individualista y anarquista. Primero enemigo de la Iglesia, después del Estado. Mientras estos dos grandes poderes estén en lucha, partidario del Estado contra la Iglesia, el día en que el Estado prepondere, enemigo del Estado.”

Dos caras. La unión de los contrarios –izquierda y derecha– coincidía con otros pares de opuestos que desgarraron igualmente la vida y la obra de Baroja: el interior y el exterior, lo inesperado y lo cotidiano, la turbulencia urbana y el sosiego provinciano, el vagabundeo y el sedentarismo. Ya en su infancia, desde el refugio quieto de la casa solariega, veía el mar como “un augurio de libertad y de cambio”.
Los personajes barojianos, más que aventureros o viajeros, eran, como él mismo, caminantes que miraban alrededor, sin hacer nada o conversando y filosofando con alguna circunstancial compañía. Se ha señalado que las obras de Baroja no cuentan por lo que pasa en ellas –ni siquiera por aquellos a quienes les pasa algo– sino por dónde suceden. Así, los recuerdos del lector serán una calle de ciudad, un camino, una taberna, un rincón. Baroja aprobó esta observación y se comparó con los pintores impresionistas que daban trascendencia al paisaje, al ambiente. Al concebir una novela, primero creaba el escenario y después ubicaba en él a los personajes.
La mayor aventura para el escritor de clase media urbana ha sido el recorrido por los bajos fondos de las ciudades. La trilogía La lucha por la vida (La busca, Mala hierba y Aurora roja, todas de 1904) era un testimonio de esa clase de aventuras pero constituyó, a su vez, el único testimonio literario casi documental del Madrid miserable de fines de siglo XIX, con sus lugares siniestros –cuevas, chozas de barro, casas de vecindad– y hampones, mendigos, chulos y prostitutas. Esos ámbitos no fueron tema para ningún otro autor realista o naturalista español de su tiempo ni lo habían sido para la novela picaresca del siglo XVI, que se quedó a mitad de camino por la censura y las limitaciones de su época. Más cerca estaba, en cambio, de la novela inglesa a lo Dickens, de la rusa, de los folletines franceses de bas fonds y hasta del “género chico” madrileño.
La fascinación literaria por los marginales antes que por los trabajadores, el “romanticismo del mal”, no lo apartó demasiado del realismo porque las condiciones sociales del Madrid preindustrial de fines del XIX y comienzos del XX –con desocupación, inmigración de campesinos hambrientos y “repatriados” de las colonias– originaban una peculiar masa popular, variopinta de lúmpenes y con escaso número de obreros.
La clase alta y la clase media, que integraba Baroja, no aparecieron, en cambio, bien representadas en su obra, tal vez porque su familia pertenecía a un sector social de “burgueses raros”. En Baroja los ataques a la burguesía no surgían del análisis de una clase social sino del resentimiento de hidalgo pobre y del esteticismo del artista contra el filisteo. Esa falencia se notaba incluso en sus memorias, donde hablaba de todo menos de su familia y de su propia intimidad. Su hermana Carmen reveló: “Nunca vio ni le interesó lo que había a su lado (…) No sabía cómo era su padre, ni sus hermanos, ni él mismo”.
En ese girar sobre sí de los varios volúmenes de memorias, llama la atención que no aludiera jamás a ninguna relación sexual o sentimental, salvo un fugaz encuentro en un tren con una mujer a la que no volvería a ver. También el erotismo estaba ausente en sus novelas. Acaso la importancia de los personajes secundarios y esta falta de intimidad con los otros explican un rasgo, observado por Ortega y Gasset: los personajes y los acontecimientos en las novelas barojianas “van y vienen rápidos, insignificantes, rozando apenas nuestra emoción, exentos de un ayer y de un mañana (…) Llueven torrencialmente sobre cada volumen las figuras sin que nos dé tiempo a intimar con ellas”.
Ese carácter fragmentario y discontinuo de las tramas y de los personajes ha sido defendido por su autor: “A mí el libro que me gusta es el que no tiene ni principio ni fin (…) Me agrada la novela permeable y porosa, la melodía larga que sigue y no concluye, sin deseo fijo de llegar a ninguna parte”. La modernidad de Baroja, que provocó el entusiasmo de John Dos Passos y de Ernest Hemingway, probablemente residía en el carácter de “obra abierta” de esas novelas de forma múltiple, proteica, híbrida, que no se regían por códigos, y abarcaba todos los géneros: un saco donde cabe todo. El autor se mimetizaba con un personaje o varios, o era el mismo narrador, dando la sensación de que se trataba del fluir de la vida misma. Aunque esa espontaneidad no era, al fin, sino otro recurso literario. O, como lo llamó un crítico, una “retórica en tono menor”.
http://www.perfil.com/contenidos/2006/10/01/noticia_0013.html

domingo, 17 de septiembre de 2006

Mandar obedeciendo


Lo que sigue es un fragmento de un artículo que aparece en el link que figura al pié de la nota, y que me parece muy interesante en el sentido de las búsquedas de nuevas formas de participación ciudadana y de procedimientos que nos hayuden a avanzar con los otros en la construcción de esa realidad mejor que queremos para todos.

Mandar obedeciendo

Procedamos en primer lugar a un flash-back histórico. La aventura zapatista -de hecho, habría que llamarla "neozapatista"- empezó en 1983 cuando seis militantes "blancos" urbanos, supervivientes de un grupo de guerrilla urbana de matriz marxista-leninista, se refugiaron en Chiapas, estado lejano y marginado del sudeste mexicano. Chiapas es enormemente rico en recursos naturales -abastece una buena parte del agua potable que consumen los veinte millones de habitantes de la capital de México-, pero su población es pobre: a mediados de los ochenta un niño de cada dos moría allí antes de los cinco años.

Marcos y sus cinco compañeros actuaron de forma muy distinta a la de las autoproclamadas vanguardias que supuestamente debían aportar del exterior la verdad revolucionaria a las masas: fundiéndose con la población local, se pusieron a su servicio y a su escucha. Aprendieron las lenguas, las costumbres y la visión del mundo de los indios. El gran preceptor de Marcos -quien adoptó ese nombre de combate en homenaje a un compañero muerto- no fue ni Marx ni tampoco Lenin, sino el viejo Antonio, que le transmitió todo su saber contándole historias en las veladas nocturnas. En diez años, el Ejército Zapatista se fue constituyendo poco a poco. Eran las asambleas de los poblados quienes escogían a los jóvenes aptos a integrarse en el ejército con arreglo a sus capacidades y disponibilidades. Todo hombre o mujer joven escogidos como soldados debían procurarse un arma por sus propios medios, vendiendo una vaca u otro de sus bienes. La mayoría de las armas de los zapatistas proceden de la compra a policías o militares del ejército federal.

En sentido etimológico, los indios de Chiapas son proletarios, ya que su única riqueza son los brazos de sus hijos. Al mismo tiempo, estos campesinos están integrados en la economía planetaria, ya que sus rentas dependen del precio mundial del café. La brutal caída del precio de este bien de consumo en 1992 hizo que las asambleas de los poblados decidiesen por unanimidad levantarse en armas. Considerando con razón que para entrar en guerra hace falta un mando y un jefe únicos, el Consejo clandestino revolucionario indígena del EZLN, la asamblea soberana compuesta por los comandantes y capitanes de las unidades combatientes, designados por sus bases, escogió a Marcos y lo entronizó durante una ceremonia maya llamada el "caracol", en la que se le hizo entrega de las siete insignias simbólicas del poder, a empezar por una espiga de maíz. Pero Marcos no fue nombrado general ni coronel. Escogió el cómico título de "subcomandante" para dejar bien claro que, incluso si era el jefe militar supremo, pensaba obedecer a la comunidad. Eso es lo que significa su divisa: "Mandar obedeciendo".

Todos para todos, nada para nosotros

En esto se basa la absoluta originalidad del ejército zapatista, que la distingue de todos los grupos politicomilitares pasados y presentes en América Latina, ya fuesen castroguevaristas como trotskistas, maoístas o marxistas tradicionales. A diferencia de todos esos movimientos, el EZLN no busca el poder político. Tal como dice Marcos, "somos soldados para que nunca más haya soldados". La divisa del EZLN es "todos para todos, nada para nosotros". La lucha armada del EZLN duró exactamente doce días en enero de 1994 y el mando nunca ha quebrantado el alto el fuego proclamado entonces. Siguió, por supuesto, movilizado y en armas. Tras su aparición a plena luz, cuando algunas bombas estallaron en grandes ciudades -entre ellas la capital de México- y de inmediato se las achacaron a sus simpatizantes, el EZLN declaró solemnemente: "Los aparcamientos subterráneos no son nuestros enemigos".

Desde 1994, el EZLN ha sabido resistir todas las provocaciones y ha evitado así caer en la espiral de la violencia manipulada. Al poder federal -eso que los zapatistas llaman "malgobierno"- le ha sido imposible empujar a los zapatistas hacia el mortal callejón sin salida del terrorismo. Filosóficamente, rechazan la perspectiva de un control totalitario de la sociedad, a la que se le impondría un modelo revolucionario único en nombre del "hombre nuevo". Puede afirmarse que la divisa bolchevique que buscaba hacer feliz a la humanidad con mano de hierro no les interesa.

Desde 2003, los zapatistas han creado ayuntamientos autónomos en sesenta poblados de Chiapas. Estos órganos de autogestión de la sociedad civil se denominan "caracoles de buen gobierno" y están formados por civiles, a la vez viejos y jóvenes, que tienen la edad de la revolución neozapatista. "Los soldados", dicen los zapatistas, "no deben dirigir la sociedad". Los caracoles funcionan por comisiones temáticas y organizan la vida diaria de los habitantes. No son elegidos, sino designados por las asambleas de los poblados y sus miembros pueden ser destituidos de su cargo y reemplazados en cualquier momento, en virtud de un principio que sólo se ha aplicado una vez con anterioridad en la historia del movimiento revolucionario moderno, en la Comuna de París, durante la primavera de 1870.

Resurrección de Gramsci
Si fuese necesario buscarle una filiación al movimiento zapatista en la historia del marxismo, sería necesario referirse al italiano Antonio Gramsci. Este culto intelectual sardo creó al final de la Primera Guerra Mundial el movimiento "Ordine Nuovo" (Orden Nuevo) en Turín, la capital industrial y obrera del reino de Italia. Fue el primer jefe del Partido Comunista Italiano, fundado en 1921. En el informe que presentó ante la Internacional Comunista en Moscú sobre el movimiento huelguístico de los obreros turinenses en 1920, que ocuparon sus fábricas y crearon consejos de fábrica, Gramsci intentó cortésmente explicar a los funcionarios rusos y alemanes de la Internacional -que se quedaron desconcertados y no entendieron el mensaje- que en Italia, a diferencia de otros países, no era el partido quien mandaba en las masas, sino las masas las que mandaban en el partido. Fue también Antonio Gramsci quien forjó un concepto decisivo, el del "intelectual orgánico". Contrariamente a Lenin, que inspirándose en Plekhanov veía al intelectual como un personaje exterior a la clase obrera, a la que le aportaba la "conciencia" desde arriba, Gramsci desarrolló la noción de un intelectual colectivo, totalmente integrado en las clases populares, con la que compartía su saber y sus tradiciones. Pero Gramsci no tuvo tiempo de poner en práctica sus ideas. Encarcelado bajo el régimen de Mussolini, murió en una prisión fascista. El fiscal que exigió su condena declaró en el juicio: "Hay que impedir que este hombre piense durante veinte años".

Marcos, el bien guiado
El prototipo vivo y real de ese "intelectual orgánico" que Gramsci no pudo personificar es Marcos. Este hombre de menos de cincuenta años, que ha pasado veintidós en la selva, supo devolverle al pueblo, utilizando para ello los medios de comunicación modernos y posmodernos, la palabra de los mayas, los "hombres verdaderos", su voz, su visión del mundo, sus aspiraciones, y lo hizo con un lenguaje literario, humorístico y percutiente, convirtiéndose así en el enlace entre los indios marginados y la sociedad civil global. Sin duda no se debe al azar si tantos militantes italianos contra la globalización neoliberal viajan sin interrupción a Chiapas. ¿Acaso no se sienten atraídos por el personaje gramsciano aparecido entre los mayas, el fumador de pipa pleno de humor, el escritor cultivado y armado cuyo rostro permanece oculto tras un pasamontañas?

Pero ¿qué es lo quieren los zapatistas? Su revolución, está bien claro, no quiere "cambiar al hombre" para construir "el hombre nuevo" tan caro a los bolcheviques y a todos los comunistas, cuyo sueño se transformó en pesadilla desde Moscú a Pyong Yang, pasando por Pekín, Tirana, Belgrado y Bucarest. Y si bien son solidarios con el pueblo cubano, sometido al embargo usamericano desde hace más de cuarenta años, no por ello han dejado de tomar distancias con Fidel, a quien Marcos ha apodado con afectuosa ironía... ¡Schwarzenegger!
Frente a la globalización capitalista que tiende a aplastar todo lo que se opone a la transformación del mundo y de los hombres en mercancías sometidas a las leyes del mercado, a instaurar un modelo único de producción, de consumo, de pensamiento y de cultura, los zapatistas son al mismo tiempo auténticos ecologistas, pues luchan por preservar la diversidad biológica y natural, y también auténticos antiglobalizadores, pues luchan para desfacer el entuerto del mundo preservando su diversidad cultural.

¿Y si Marcos, portavoz e "intelectual orgánico" de los "hombres verdaderos", fuese el Mehdi? ¿O, por lo menos, el subMehdi? Recordemos, para concluir, que el Mehdi, contrariamente a lo que creen los musulmanes mal informados, no es el guía, sino el bien guiado, un hombre cuyas habilidades de jefe le vienen de su capacidad de estar a la escucha tanto del Cielo como de la Tierra, de su Dios como de los hombres, un hombre que no toma sus deseos y sus fantasmas por la realidad, un hombre ajeno a toda sed de poder.


http://www.lafogatadigital.com.ar/zapatismo/zapa.8.3.htm

sábado, 26 de agosto de 2006

Como aportamos desde nuestras prácticas a la construcción de una sociedad más justa, equitativa y solidaria











Con la participación de 60 personas representantes de ONG´s y de organizaciones sociales de distintos puntos del país, se desarrolló este seminario, con el objetivo de poner en común los aportes que desde las diferentes prácticas de institucionales de AMUYEN se realizan en orden a la construcción de una sociedad "justa, equitativa y solidaria".
Esta puesta en común sirvió de marco para discutir sobre los presupuestos teóricos subyacentes y las diferentes estrategias aplicadas al trabajo con los distintos actores - sectores sociales con los que trabajamos, en vistas a definir acuerdos al interior de la red; asumiendo las diferencias como riqueza y potencialidad en un proceso de construcción más colectivo.

Los aportes de Mario Garcés:
Uno podría aceptar la hipótesis de que efectivamente estamos asistiendo a una transición por abajo, que hay impulsos de democratización interesantes y que esos procesos son condición para procesos de democratización del sistema político. Sin embargo estos procesos no se dan en el vacío. Lo que nosotros hacemos se da en contextos muy determinados. El contexto de América Latina de los años 80 y 90 es un contexto de cambio estructural. Pasamos de Estados de bienestar a Estados liberales, de economías desarrollistas a economías integradas del mercado global, de reformismo y populismo al predominio casi sin contrapeso del neoliberalismo. Hemos visto 2 o 3 cambios sustantivos en la economía, en las ideas y en la estructuración del Estado. Este es un proceso global que vivió América Latina, algunos países antes y otros después, con más énfasis en un campo o en el otro. Tiene cursos distintos en cada país y sin embargo representa un proceso global. En América Latina han cambiado la economía, los Estados y están cambiando las ideologías que acompañan los cambios políticos y económicos. ¿Cómo afectan estos cambios a nuestras prácticas? Yo creo que se hacen presentes en muchos sentidos.
Nos cuesta definir con qué grupos estamos trabajando porque esos grupos están cambiando. Sobre todo cuando una ONG tiene 15 o 20 años de desarrollo, uno se da cuenta de que en un tiempo podía trabajar con la clase obrera y que últimamente no queda clase obrera, que estaba trabajando con unas cooperativas que ya no existen, que en otra oportunidad estaba trabajando con un grupo de escolares que ya no van a la escuela. Por lo tanto estamos en el medio de una realidad identitaria en profundo cambio, donde se van superponiendo estrategias de desarrollo, estrategias de identidad de las personas, etc. El campo de cambios me parece especialmente complejo y que tiene que ver con el desarrollo de la sociedad civil.
La distinción que hizo Gramsci permitió ver a la sociedad civil como la prolongación del Estado, la vio asociada al Estado. Es aquella parte, no estrictamente estatal, vinculada al Estado. En el contexto de cambio de una economía desarrollista a una neoliberal, de un Estado nacional desarrollista a un Estado liberal, también cambia la sociedad civil. La sociedad civil no es un campo que sólo nosotros promovemos y desarrollamos; lo es en un sentido. Pero es un campo que está intervenido, que está colonizado y que en algunos casos está reorganizado y recreado por el Estado. Digo esto porque en algún sentido nosotros aportamos al empoderamiento de la sociedad civil pero en otro sentido corremos el riesgo de engañarnos, porque estamos trabajando con una sociedad civil en la que hay varios actores interesados. Voy a mencionar dos. Uno es el Estado.
Terminar con los sistemas de salud pública, terminar con los sistemas previsionales y educativos, implica la existencia de políticas compensatorias. Y por lo tanto algo hay que hacer en salud pública para los más pobres, y por lo tanto lo más probable es que el de-sarrollo en políticas públicas esté retejiendo formas de la sociedad civil. Después llega un tercer invitado, que no conocíamos, el Banco Mundial. El Banco Mundial dice que hay que invertir en los pobres. El menor capital fiscal asociado al capital social de los pobres puede permitir, desde la lógica de la dominación, resolver algunos problemas sociales acuciantes que el propio modelo crea. El modelo no puede operar sin políticas compensatoria, y ellos lo saben. El modelo produce exclusión, produce diferenciación. Una sociedad con niveles poco tolerables de anomia es una sociedad inestable. El punto no es sólo el presupuesto, puesto que si una sociedad tiene demasiada movilización social aleja a los inversionistas. Para esto se creó el concepto de gobernabilidad, el tema de los 90. Nuestros países para hacerse democráticos tienen que ser gobernables, tienen que ser disciplinados.
En este sentido estamos en un campo colonizado Nosotros queremos producir mayor poder y relaciones democráticas en la sociedad civil. Pero al mismo tiempo el Estado está constituyendo sociedad civil. Si hubo una sociedad civil a la etapa desarrollista, también vamos a tener una sociedad civil funcional en la etapa neoliberal. Por lo tanto este es un campo de disputa.
En este contexto se explican los procesos de captación, de clientelismo, de neopopulismo, que están presentes en muchos de los proyectos presentados por el Estado. Hay muchos fondos que se dirigen a las ONGs en función de atender problemas. Lo hacen mejor, con menos costos y representan menos problemas políticos, y además, los vamos a someter a lógicas del mercado, los vamos a hacer competir y entonces vamos a crear fondos concursables porque de esa manera se van a esforzar, lo van a hacer mejor, etc. Hay una lógica dominante que nos incorpora, nos seduce, nos organiza y nos invita. Esta es la sociedad real. Lo que digo es que en este contexto tenemos que preguntarnos si efectivamente lo que estamos haciendo contribuye al empoderamiento o si es simplemente funcionalización. Si estamos generando solidaridad social o si estamos recreando nuevas formas de caridad pública. Tenemos que interrogarnos en forma permanente acerca del sentido de lo que hacemos. En este sentido, y desde el punto de vista gramsciano, lo que está en juego en América Latina con el cambio de modelo, en los Estados y en la cultura, es la construcción de una nueva hegemonía. Y hacernos parte de esta nueva hegemonía.
Yo creo que en el campo educativo hemos estado haciendo algunas transiciones desde la lógica de la concientización, que es la lógica dominante en nuestras prácticas de los 60 - 70, la idea de que en la medida en que hacemos uso de la conciencia o tomando consciencia de la realidad, el cambio venía casi por añadidura. Hemos tomado conciencia de que esos procesos son más complejos y de que el punto no está solo en cómo tomo conciencia de la dominación sino que también está en cómo proceso mi cultura, mi identidad, mi ubicación en el campo de las relaciones de poder, etc. El problema no es hacerme parte de una visión de mundo revolucionaria para que el mundo cambie, mi problema más bien es cómo tomo conciencia de la realidad en la que vivo y a la que pertenezco, en la que me constituyo como humanidad y en cómo desde esa realidad modifico y discuto qué quiero modificar y cómo. En este sentido también estamos interrogados acerca de cómo hacemos los procesos educativos. De alguna forma también hemos estado desarrollando muchas estrategias educativas novedosas y sugerentes que, por ahí, necesitamos sistematizar un poco más.
Finalmente y sobre la producción de conocimiento. Yo creo que en las ciencias sociales ( tal vez en Argentina menos, por ahí en un sentido más latinoamericano), la educación popular requiere actualizar sus diálogos con las ciencias sociales. Hubo un cierto basismo en la educación popular que nos alejó de las ciencias sociales y el basismo está acompañado de una suerte de antiteoría. Eso yo creo que debilitó y fragmentó las experiencias en educación popular. Es decir la educación popular deja de alimentarse de aquellos
Aquí hay un campo en el que hay que actualizar el diálogo, entre otras cosas porque el énfasis de la educación popular ha estado puesto en el diálogo como condición para la producción del conocimiento. Yo sigo pensando que esa es una estructura básica de la educación humana. No se comprende sino es conversando, nombrando el mundo como decía Freyre, y hay que reconocer que en ese acto de nombrar el mundo son muchas las mediaciones que intervienen y nosotros tenemos que ser capaces de procesar esas mediaciones. Este es un campo abierto y sobre esto he sido un poco más telegráfico, pero lo que he querido marcar es que creo que lo que hacemos tiene horizonte, se mueve en un contexto complejo y tal vez obliga a actualizar algunos aprendizajes en el campo de la política, de la educación y en el campo más estricto de la producción de conocimiento. Produciendo otros puentes y diálogos con las ciencias sociales.

Nuestra América

Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormido engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempo no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos; las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.

No hay proa que taje una nueve de ideas. Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, para, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados. Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos. Los que se enseñan los puños, como hermanos celosos, que quieren los dos la misma tierra, o el de casa chica, que le tiene envidia al de casa mejor, han de encajar, de modo que sean una, las dos manos. Los que, al amparo de una tradición criminal, cercenaron, con el sable tinto en la sangre de sus mismas venas, la tierra del hermano vencido, del hermano castigado más allá de sus culpas, si no quieren que les llame el pueblo ladrones, devuélvanle sus tierras al hermano. Las deudas del honor no las cobra el honrado en dinero, a tanto por la bofetada. Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive en el aire, con la copa cargada de flor, restallando o zumbando, según la acaricie el capricho de la luz, o la tundan y talen las tempestades: ¡los árboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.


A los sietemesinos sólo les faltará el valor. Los que no tienen fe en sus tierras son hombres de siete meses, Porque les falta el valor a ellos, se lo niegan a los demás. No les alcanza al árbol difícil el brazo canijo, el brazo de uñas pintadas y pulsera, el brazo de Madrid o de París, y dicen que no se puede alcanzar el árbol. Hay que cargar los barcos de esos insectos dañinos, que le roen el hueso a la patria que los nutre. Si son parisienses o madrileños, vayan al Prado, de faroles, o vayan a Tortoni, de sorbetes. ¡Estos nacidos en América, que se avergüenzan, porque llevan delantal indio, de las madres que los crió, y reniegan, ¡bribones! De la madre enferma, y la dejan sola en el lecho de las enfermedades! Pues, ¿quién es el hombre? ¿el que se queda con la madre, a curarle la enfermedad, o el que la pone a trabajar donde no la vean, y vive de su sustento en las tierras podridas, con el gusano de corbata, maldiciendo del seno que lo cargó, paseando el letrero de traidor en la espalda de la casaca de papel? ¡Estos hijos de nuestra América, que ha de salvarse con sus indios, y va de menos a más; estos desertores que piden fusil en los ejércitos de la América del Norte, que ahoga en sangre a sus indios, y va de más a menos! ¡Estos delicados, que son hombres y no quieren hacer el trabajo de hombres! Pues el Washington que les hizo esta tierra ¿se fue a vivir con los ingleses, a vivir con los ingleses en los años en que los veía venir contra su tierra propia? ¡Estos "increíbles" del honor, que lo arrastran por el suelo extranjero, como los increíbles de la Revolución francesa, danzando y relamiéndose, arrastraban las erres!


Ni ¿en qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras repúblicas dolorosas de América, levantadas entre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el cirial, sobre los brazos sangrientos de un centenar de apóstoles? De factores tan descompuestos, jamás, en menos tiempo histórico, se han creado naciones tan adelantadas y compactas. Cree el soberbio que la tierra fue hecha para servirle de pedestal, porque tiene la pluma fácil o la palabra de colores, y acusa de incapaz e irremediable a su república nativa, porque no le dan sus selvas nuevas modo continuo de ir por el mundo de gamonal famoso, guiando jacas de Persia y derramando champaña. La incapacidad no está en el país naciente, que pide formas que se le acomoden y grandeza útil, sino en los que quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos, de diecinueve siglos de monarquía en Francia. Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro del llanero. Con una frase de Sieyés no se desestanca la sangre cuajada de la raza india. A lo que es, allí donde se gobierna, hay que atender para gobernar bien; y el buen gobernante en América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe con qué elementos está hecho su país, y cómo puede ir guiándolos en junto, para llegar, por métodos e instituciones nacidas del país mismo, a aquel estado apetecible donde cada hombre se conoce y ejerce, y disfrutan todos de la abundancia que la Naturaleza puso para todos en el pueblo que fecundan con su trabajo y defienden con sus vidas. El gobierno ha de nacer del país. El espíritu del gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país.
José Martí (El Partido Liberal. México, 30 de enero de 1891.)

miércoles, 16 de agosto de 2006

Distribución de la riqueza

El orden del desprecio
Lo que se está construyendo en Argentina es lo que se denomina orden del desprecio. Hay una forma de concebir la realidad donde inmensos colectivos de mujeres y de hombres son restos no relevantes en la construcción social


En el marco del Taller "Distribución de la riqueza: desafíos para Argentina y para las organizaciones sociales", organizado por Amuyen - Espacio de Organizaciones Sociales, el economista de la CTA Martín Hourest realizó un valioso aporte sobre el tema, del cual publicamos un extracto. Un texto mas completo se publicará próximamente en la Revista Nueva Tierra.

En la Argentina estamos viviendo un proceso en donde se está perforando el piso de civilización. La lógica de la civilización en la que nos formamos buena parte de nosotros: la manera de entender nuestros derechos; la manera de entender las capacidades y la manera de entender la emergencia de todos nosotros como personas.

Desde la perspectiva de donde uno lo mira, lo que se está construyendo en Argentina es lo que se denomina orden del desprecio. Hay una forma de concebir la realidad donde inmensos colectivos de mujeres y de hombres son restos no relevantes en la construcción social -del mismo modo que cuando hacemos una división nos queda un resto que es despreciable en relación a la operación-.

Desde esa perspectiva, este orden del desprecio genera distintos colectivos sociales que son despreciables para la lógica colectiva. Lo llamativo de esto es que, precisamente por ser despreciados, "pintan" lo que es el orden. Cuando uno castiga, deja de lado o no considera; no solamente está diciendo lo que deja afuera sino esencialmente lo que deja del lado de adentro. Es decir, lo que es. En esa perspectiva, ese orden del desprecio -tal cual nosotros lo entendemos- tiene una potencia explicativa sustantiva. Es un orden que se asienta, ya no sobre el viejo criterio que de desigualdad y de inclusión, sino que hace que los colectivos dentro suyo puedan ir saltando de situación de exclusión a situación de desigualdad, y de situación de desigualdad a situación de exclusión, a lo largo de un mismo proceso histórico.

Sectores que estaban excluidos, hoy son incluidos en condiciones terriblemente desigualitarias. Y sectores que estaban incluidos desigualmente, pasan a ser excluidos en un trayecto de tiempo corto, que lo que hace es no fijarlos, ni en la situación de la exclusión ni en la situación de la desigualdad.

En la idea de ruptura del piso civilizatorio aparecen cuatro elementos característicos:

1- Una expansión de la relación de fuerza bruta. Una dilución. Pareciera que se esfuman las relaciones de derechos, los compromisos, las credenciales de ciudadanía y se pasan a condiciones crecientes de fuerza bruta en la negociación del mercado de trabajo, en la apropiación de la tierra. Es decir, desaparece uno de los elementos centrales que era la asociación entre ciudadanía y derechos.

2- El aumento de la vulnerabilidad humana. Somos mucho más vulnerables y, en consecuencia, estamos mucho más inseguros. Inseguros en el mercado de trabajo, inseguros en nuestro hogar, inseguros en nuestras relaciones.

3- Este par de relación entre fuerza bruta y vulnerabilidad genera necesidad de encontrar puntos de orden y lleva a un incremento de la dependencia. Una dependencia que no pasa por un estado de diálogo, de compromiso, de participación y de cooperación; sino por relaciones verticales, relaciones crecientes de dominación.
4- Otro elemento, que viene a quebrar la cabeza, la forma de pensar -al menos de los argentinos de los últimos dos años-, es la reinstalación de la herencia como explicación de futuro. Es decir, volver a situar el allí de donde venimos como elemento explicativo central en relación a cuál va a ser nuestro destino. La historia, en ese contexto, no es un territorio a crear; sino una determinación que nos obliga dar una determinada cantidad de pasos que no necesariamente nos alejan o nos ponen en una situación mejor de aquella en que partimos. Es como escribir al revés la vieja obra "Mi hijo el doctor"; la lógica de la movilidad social ascendente (uno puede nacer en un barrio carenciado, venir de un hogar con problemas familiares o problemas de ingreso, tener capacidades distintas para otra cuestión; pero con una lógica de intervención colectiva, relacionamiento social, sale de esa situación a una situación mejor o distinta). En este contexto, pareciera que la herencia se reimpone como elemento explicativo del futuro. Ésta es la lógica de perforar el piso civilizatorio.

domingo, 13 de agosto de 2006

El Fidel Castro que yo conozco

POR GABRIEL GARCIA MARQUEZ

SU devoción por la palabra. Su poder de seducción. Va a buscar los problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de su estilo. Los libros reflejan muy bien la amplitud de sus gustos. Dejó de fumar para tener la autoridad moral para combatir el tabaquismo. Le gusta preparar las recetas de cocina con una especie de fervor científico. Se mantiene en excelentes condiciones físicas con varias horas de gimnasia diaria y de natación frecuente. Paciencia invencible. Disciplina férrea. La fuerza de la imaginación lo arrastra a los imprevistos. Tan importante como aprender a trabajar es aprender a descansar.

Fatigado de conversar, descansa conversando. Escribe bien y le gusta hacerlo. El mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo. La tribuna de improvisador parece ser su medio ecológico perfecto. Empieza siempre con voz casi inaudible, con un rumbo incierto, pero aprovecha cualquier destello para ir ganando terreno, palmo a palmo, hasta que da una especie de gran zarpazo y se apodera de la audiencia. Es la inspiración: el estado de gracia irresistible y deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de vivirlo. Es el antidogmático por excelencia.

José Martí es su autor de cabecera y ha tenido el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista. La esencia de su propio pensamiento podría estar en la certidumbre de que hacer trabajo de masas es fundamentalmente ocuparse de los individuos.

Esto podría explicar su confianza absoluta en el contacto directo. Tiene un idioma para cada ocasión y un modo distinto de persuasión según los distintos interlocutores. Sabe situarse en el nivel de cada uno y dispone de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio. Una cosa se sabe con seguridad: esté donde esté, como esté y con quien esté, Fidel Castro está allí para ganar. Su actitud ante la derrota, aun en los actos mínimos de la vida cotidiana, parece obedecer a una lógica privada: ni siquiera la admite, y no tiene un minuto de sosiego mientras no logra invertir los términos y convertirla en victoria. Nadie puede ser más obsesivo que él cuando se ha propuesto llegar a fondo a cualquier cosa. No hay un proyecto colosal o milimétrico, en el que no se empeñe con una pasión encarnizada. Y en especial si tiene que enfrentarse a la adversidad. Nunca como entonces parece de mejor talante, de mejor humor. Alguien que cree conocerlo bien le dijo: Las cosas deben andar muy mal, porque usted está rozagante.

Las reiteraciones son uno de sus modos de trabajar. Ej.: El tema de la deuda externa de América Latina, había aparecido por primera vez en sus conversaciones desde hacía unos dos años, y había ido evolucionando, ramificándose, profundizándose. Lo primero que dijo, como una simple conclusión aritmética, era que la deuda era impagable. Después aparecieron los hallazgos escalonados: Las repercusiones de la deuda en la economía de los países, su impacto político y social, su influencia decisiva en las relaciones internacionales, su importancia providencial para una política unitaria de América Latina... hasta lograr una visión totalizadora, la que expuso en una reunión internacional convocada al efecto y que el tiempo se ha encargado de demostrar.

Su más rara virtud de político es esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas... pero esa facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un raciocinio arduo y tenaz. Su auxiliar supremo es la memoria y la usa hasta el abuso para sustentar discursos o charlas privadas con raciocinios abrumadores y operaciones aritméticas de una rapidez increíble.

Requiere el auxilio de una información incesante, bien masticada y digerida. Su tarea de acumulación informativa principia desde que despierta. Desayuna con no menos de 200 páginas de noticias del mundo entero. Durante el día le hacen llegar informaciones urgentes donde esté, calcula que cada día tiene que leer unos 50 documentos, a eso hay que agregar los informes de los servicios oficiales y de sus visitantes y todo cuanto pueda interesar a su curiosidad infinita.

Las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la mínima contradicción de una frase casual. Otra fuente de vital información son los libros. Es un lector voraz. Nadie se explica cómo le alcanza el tiempo ni de qué método se sirve para leer tanto y con tanta rapidez, aunque él insiste en que no tiene ninguno en especial. Muchas veces se ha llevado un libro en la madrugada y a la mañana siguiente lo comenta. Lee el inglés pero no lo habla. Prefiere leer en castellano y a cualquier hora está dispuesto a leer un papel con letra que le caiga en las manos. Es lector habitual de temas económicos e históricos. Es un buen lector de literatura y la sigue con atención.

Tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos. Preguntas sucesivas que él hace en ráfagas instantáneas hasta descubrir el por qué del por qué del por qué final. Cuando un visitante de América Latina le dio un dato apresurado sobre el consumo de arroz de sus compatriotas, él hizo sus cálculos mentales y dijo: Qué raro, que cada uno se come cuatro libras de arroz al día. Su táctica maestra es preguntar sobre cosas que sabe, para confirmar sus datos. Y en algunos casos para medir el calibre de su interlocutor, y tratarlo en consecuencia.

No pierde ocasión de informarse. Durante la guerra de Angola describió una batalla con tal minuciosidad en una recepción oficial, que costó trabajo convencer a un diplomático europeo de que Fidel Castro no había participado en ella. El relato que hizo de la captura y asesinato del Che, el que hizo del asalto de la Moneda y de la muerte de Salvador Allende o el que hizo de los estragos del ciclón Flora, eran grandes reportajes hablados.

Su visión de América Latina en el porvenir, es la misma de Bolívar y Martí, una comunidad integral y autónoma, capaz de mover el destino del mundo. El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo.

En una entrevista de varias horas, se detiene en cada tema, se aventura por sus vericuetos menos pensados sin descuidar jamás la precisión, consciente de que una sola palabra mal usada puede causar estragos irreparables. Jamás ha rehusado contestar ninguna pregunta, por provocadora que sea, ni ha perdido nunca la paciencia. Sobre los que le escamotean la verdad por no causarle más preocupaciones de las que tiene: El lo sabe. A un funcionario que lo hizo le dijo: Me ocultan verdades por no inquietarme, pero cuando por fin las descubra me moriré por la impresión de enfrentarme a tantas verdades que han dejado de decirme. Las más graves, sin embargo, son las verdades que se le ocultan para encubrir deficiencias, pues al lado de los enormes logros que sustentan la Revolución los logros políticos, científicos, deportivos, culturales, hay una incompetencia burocrática colosal que afecta a casi todos los órdenes de la vida diaria, y en especial a la felicidad doméstica.

Cuando habla con la gente de la calle, la conversación recobra la expresividad y la franqueza cruda de los afectos reales. Lo llaman: Fidel. Lo rodean sin riesgos, lo tutean, le discuten, lo contradicen, le reclaman, con un canal de transmisión inmediata por donde circula la verdad a borbotones. Es entonces que se descubre al ser humano insólito, que el resplandor de su propia imagen no deja ver. Este es el Fidel Castro que creo conocer: Un hombre de costumbres austeras e ilusiones insaciables, con una educación formal a la antigua, de palabras cautelosas y modales tenues e incapaz de concebir ninguna idea que no sea descomunal.

Sueña con que sus científicos encuentren la medicina final contra el cáncer y ha creado una política exterior de potencia mundial, en una isla 84 veces más pequeña que su enemigo principal. Tiene la convicción de que el logro mayor del ser humano es la buena formación de su conciencia y que los estímulos morales, más que los materiales, son capaces de cambiar el mundo y empujar la historia.

Lo he oído en sus escasas horas de añoranza a la vida, evocar las cosas que hubiera podido hacer de otro modo para ganarle más tiempo a la vida. Al verlo muy abrumado por el peso de tantos destinos ajenos, le pregunté qué era lo que más quisiera hacer en este mundo, y me contestó de inmediato: pararme en una esquina. (RED INFORMATIVA VIRTIN / RECOSUR)

Pierre Bourdieu: Combatir a la tecnocracia en su propio terreno


(El presente discurso fue pronunciado por Pierre Bourdieu, quien es quizás el más prestigioso sociólogo francés de la actualidad, ante los trabajadores en huelga, reunidos en la Gare de Lyon en París, el día 12 de diciembre de 1995)


Estoy aquí para expresar nuestro apoyo, a todos aquellos que luchan , desde hace tres semanas, contra la destrucción de una civilización asociada a la existencia del servicio público: civilización de la igualdad republicana de los derechos, a la educación, a la salud, a la cultura, a la investigación, al arte, y por encima de todo, al trabajo.

Estoy aquí para decir que comprendemos este movimiento profundo, es decir, la desesperanza y las esperanzas que allí se expresan y que también nosotros experimentamos; para decir que no comprendemos (o que comprendemos muy bien) a estos que no lo comprenden, como a este filósofo que, en el "Journal du dimanche" del día 10 de diciembre, descubre con estupefacción, "el abismo entre la comprensión racional del mundo", encarnada segun él por Juppé, así lo dice textualmente, "y el deseo profundo de la gente".

Esta oposición entre la visión de largo plazo de la "élite" esclarecida y las pulsiones de corto plazo del pueblo o de sus representantes, es típica del pensamiento reaccionario de todos los tiempos y de todos los países, pero adquiere hoy una forma nueva con la nobleza de Estado, que fundamenta la conviccion de su legitimidad en el título escolar y en la autoridad de la ciencia, principalmente económica. Para estos nuevos gobernantes de derecho divino, no solamente la razón y la modernidad, sino también el movimiento y el cambio, están del lado de los gobernantes, de los ministros, de los patrones o de los "expertos". La sinrazón y el arcaísmo, la inercia y el conservadurismo, del lado del pueblo, de los sindicatos y de los intelectuales críticos.

Es esta la certeza tecnocrática que expresa Juppé cuando escribe: "Quiero que Francia sea un país serio y un país feliz", lo cual puede traducirse como: "Quiero que la gente seria, es decir, las élites, los "enarcas", los que saben adonde esta la felicidad del pueblo, puedan realizar la felicidad del pueblo, incluso a pesar de él, es decir, contra su voluntad. En efecto, enceguecido por esos deseos, de los que hablaba el filósofo, el pueblo no conoce su felicidad, particularmente la felicidad de ser gobernados por gente que, como Juppé, conocen su felicidad mejor que él". Así piensan los tecnocratas y así entienden la democracia. Comprendemos que ellos no comprendan que el pueblo, en nombre del cual pretenden gobernar, descienda por las calles, -¡colmo de la ingratitud!- para oponérseles.

Esta nobleza de Estado, que predica la desaparición del Estado y el reino sin reserva del mercado y del consumidor, sustituto comercial del ciudadano, se ha apropiado del Estado, ha hecho del bien público un bien privado , de la cosa pública, de la República, su cosa.

Lo que hoy está en juego, es la reconquista de la democracia contra la tecnocracia: hay que acabar con la tiranía de los "expertos" al estilo del Banco Mundial o del FMI, que imponen sin discusión los veredictos del nuevo Leviatán, "los mercados financieros", y que no pretenden negociar sino "explicar". Hay que romper con esa nueva fe en la inexorabilidad histórica que profesan los teóricos del liberalismo . Hay que inventar nuevas formas de un trabajo político colectivo, capaz de constatar las necesidades, principalmente económicas (lo que puede ser tarea de expertos) pero para combatirlos y, si es del caso, para neutralizarlos.

La crisis de hoy es una oportunidad histórica. Para Francia y sin duda para todos estos que, cada día mas numerosos, en Europa y en otras partes del mundo, rechazan esa nueva alternativa: liberalismo o barbarie. Trabajadores ferroviarios, empleados de correo, maestros, funcionarios de los servicios publicos, estudiantes y tantos otros, activa o pasivamente comprometidos en este movimiento, han planteado con sus manifestaciones, con sus declaraciones, con las innumerables reflexiones que han provocado y que las tapaderas de los medios han querido en vano asfixiar, problemas fundamentales, demasiado importantes para dejárselos a los tecnócratas, tan autosuficientes como insuficientes: ¿cómo restituir a los primeros interesados, es decir, a cada uno de nosotros, la definición aclarada y razonable del futuro de los servicios publicos, de la salud, de la educacion, de los transportes, etc., en relación, principalmente con aquellos que, en los otros países de Europa están expuestos a las mismas amenazas? ¿Cómo reinventar la escuela republicana, rechazando la instalación progresiva en la enseñanza superior, de una educación con dos velocidades, simbolizada por las Grandes Escuelas y las facultades?

Es posible hacerse la misma pregunta a propósito de la salud o de los transportes. ¿Cómo luchar contra la precarización que golpea al personal de los servicios públicos y que conlleva formas de dependencia y de sumisión, particularmente funestas, en las empresas de difusión cultural, radio, televisión o prensa escrita por el efecto de censura que ejercen, incluso en la docencia?

En el trabajo de reinvención de los servicios publicos, los intelectuales, escritores, artistas, científicos, etc., tienen un papel importante que jugar. Primeramente, pueden contribuir a quebrar el monopolio de la ortodoxia tecnocrática sobre los medios de difusión. Pero pueden también comprometerse, de manera organizada y permanente, y no solamente en los encuentros ocasionales de una coyuntura de crisis, al lado de aquellos que están en condiciones de orientar eficazmente el futuro de la sociedad: asociaciones y sindicatos principalmente, y trabajar en la elaboracion de análisis rigurosos y de proposiciones inventivas sobre las grandes cuestiones que la ortodoxia mediático-política impide plantear. Pienso en particular en el tema de la unificación del campo económico mundial y los efectos de la nueva división mundial del trabajo o de la cuestión de las pretendidas leyes de bronce de los mercados financieros, en nombre de las cuales son sacrificadas tantas iniciativas politicas; en la cuestion de las funciones de la educación y de la cultura en las economías adonde el capital informático se ha convertido en una de las fuerzas productivas determinantes, etc.

Este programa puede parecer abstracto y puramente teórico. Pero se puede rechazar el tecnocratismo autoritario sin caer en un populismo en el que los movimientos sociales del pasado sacrificaron a menudo demasiado y que le hace el juego, una vez más, a los tecnócratas.

Lo que he querido expresar, en todo caso, y quizás mal, por lo que pido excusas a quienes pude haber escandalizado o aburrido, es una solidaridad real con aquellos que hoy se baten por cambiar la sociedad: pienso en efecto que no se puede combatir eficazmente la tecnocracia, nacional o internacional, si no es enfrentándola en su terreno privilegiado, el de la ciencia, principalmente económica, y, oponiendo al conocimiento abstracto y mutilado del cual ella se vale , un conocimiento, más respetuoso, de los hombres y de las realidades a las cuales ellos se ven confrontados.

(Publicado en Libération el 14 de diciembre de 1995. Traducción al español de O. Fernández)

Pierre Bourdieu (1930-2002) Perfil Biogràfico


Nacido en 1930 en Denguin (Pirineos Atlánticos), Francia. Estudió en el Liceo de Pau (1941-1947), en la École Normale Superieure (1951-1954) y filosofía en La Sorbona (1951-1954), donde leyó su tesis Structures temporelles de la vie affective. A los 25 años ejerce como profesor en el Instituto de Moulins (Allier) y, más tarde, en Argelia, París y Lille. Profesor en la École Normale Superiure (1964-1984). Entre 1964 y 1980 es director de la L’École Pratique de Hauts Études y catedrático de Sociología en el College de France desde 1981. Director del Centro de Sociología Europea, en sustitución de Raymond Aron, con quien trabajó previamente, y de la Escuela Superior de Ciencias Sociales (1985-2002). Director de la revista Actes de la Recherche en Sciences Sociales (1975-2002). Doctor 'honoris causa' de las universidades Libre de Berlín (1989), Johann-Wolfgang-Goethe de Francfort (1996) y Atenas (1996).
A los 28 años aparece su libro Sociologie de l’Algérie (1958). Dos de sus primeros textos, que publica junto a Jean-Claude Passeron en 1964, hacen referencia a la sociología de la educación, uno de los ámbitos recurrentes de sus análisis: Les étudiants et leurs études y Les héritiers. Les étudiants et la culture, publicadas el mismo año en el que aparece Les fonctions sociales de la photographie. Uño después, en 1965, publica Un art moyen. Essais sur les usages sociaux de la photographie y Rapport pédagogique et communication.
Su producción es muy extensa. Así, en 1973 aparece Fondements d’une théorie de la violence symbolique. Reproduction culturelle et reproduction sociale, escrita con Jean-Claude Passeron; tres años después, en 1976, Le système des grandes écoles et la reproduction de la classe dominante. Además, entre otras muchas obras, publica La distinction. Critique sociale du jugement (1979), Ce que parler veut dire. L'économie des échanges linguistiques (1982), Homo academicus (1984), La Noblesse d'état. Grandes écoles et esprit de corps (1986), Les règles de l'art. Genèse et structure du champ littéraire (1992), pero alcanza su mayor éxito con La misére du monde (1993), donde denuncia el sufrimiento social, que bebe en las fuentes marxistas y en el pensamiento de Michel Foucault, y traza, en una combinación de sociología y antropología social, la radiografía de la exclusión social, de los desheredados de la modernización, del progreso tecnológico y de la globalización.
El discurso de Bourdieu, que ya se había manifestado con matices críticos antes de mayo del 68, se acentúa en los últimos años de su vida con nuevas argumentaciones contra el neo-liberalismo y en favor de la sociedad civil y del naciente foro social mundial, participando cerca de los sindicatos, de las organizaciones no gubernamentales, de los emigrantes y de las asociaciones cívicas contra las posiciones neoliberales que nutrían el discurso de la sociedad llamada postmoderna. Bourdieu fue uno de los fundadores de la editorial Liber-Raisons d'agir, impulsora del movimiento Attac. Falleció, como consecuencia de un cáncer, en 2002. Según el diario parisino Le Monde, era el intelectual francés más citado en la prensa mundial.
Entre sus últimos libros, Raisons pratiques. Sur la theorie de l'action (1994), Sur la télévision. Le champ journalistique et la télévision y Sur la télévision; suivi de l'emprise du journalisme (1996); Contre-feux. Propos pour servir à la résistance contre l'invasion néo-libérale y La domination masculine (1998); Contre-feux 2. Pour un mouvement social européen y Langage et pouvoir symbolique (2001) [véase bibliografía completa].
En lengua española se han publicado las siguientes obras: Argelia entra en la historia, Nova Terra, Barcelona, 1965; Los estudiantes y la cultura, Labor, Barcelona, 1969; Mitosociología, Fontanella, Barcelona, 1975; El oficio de sociólogo (con otros), Siglo XXI, México, 1976; Capital cultural, escuela y espacio social, Siglo XXI, México, 1977; La reproducción, Laia, Barcelona, 1981 (Fotamara, México, 1998) ; Sociedad y cultura, Grijalbo, Ciudad de México, 1984; ¿Qué significa hablar?, Akal, Madrid, 1985; La distinción, Taurus, Madrid, 1988; Cosas dichas, Gedisa, Barcelona, 1988; La ontología política de Martín Heidegger, Paidós, Barcelona, 1991; El sentido práctico, Taurus, Madrid, 1991; Respuestas. Por una Antropología Reflexiva (con L. Wacquant), Grijalbo, México, 1995; Las reglas del arte: génesis y estructura del campo literario, Anagrama, Barcelona, 1996; Sobre la televisión, Anagrama, Madrid, 1997; Razones prácticas: sobre la teoría de la acción, Anagrama, Barcelona, 1997; La dominación masculina, Anagrama, Barcelona, 1999; Meditaciones pascalinas, Anagrama, Barcelona, 1999; La miseria del mundo, Akal, Madrid, 1999; Intelectuales, política y poder, Eudeba, Buenos Aires, 1999; La dominación masculina, Anagrama, Barcelona, 2000; Contrafuegos: reflexiones para servir a la resistencia contra la invasión neoliberal, Anagrama, Barcelona, 2000; El oficio de sociólogo, Ed. Siglo XXI, Madrid, 2001; Contrafuegos 2: por un movimiento social europeo, Anagrama, Barcelona, 2001.
En lengua portuguesa, entre otras traducciones: A Economia das Trocas Simbólicas, Perspectiva, São Paulo, 1982; A Reprodução, Vega, Lisboa, 1983; Questões de Sociologia, Marco Zero, Rio de Janeiro, 1983; O Que Falar Quer Dizer, Difel, Lisboa, 1998; O Poder Simbólico, Difel, Lisboa, 1989 (Bertrand Brasil, Rio de Janeiro, 1989); Coisas Ditas, Brasiliense, São Paulo, 1990; As Regras da Arte, Companhia das Letras, São Paulo, 1996 (Presença, Lisboa, 1996); Razões Práticas, Celta, Oeiras, 1997; Sobre a Televisão, Celta, Oeiras, 1997; Meditações Pascalianas, Celta, Oeiras, 1998; Escritos de educação, Vozes, Petrópolis, 1998; Contrafogos, Celta, Oeiras, 1998; A Dominação Masculina, Celta, Oeiras, 1999; Contrafogos II, Celta, Oeiras, 2001.
Bourdieu, el compromiso social y político del intelectual.

EL PENSAMIENTO
Pensador y sociólogo, desaparecido en 2002, cuyas posiciones han sido valoradas como una de las más influyentes en Francia durante la última mitad del pasado siglo.
Para Bourdieu, el periodismo se analiza más desde la posición del mediador, del periodista, que de las condiciones mercantiles de la producción de las industrias mediáticas y culturales. El periodismo aparece como un 'campo', esto es, como un universo con autonomía, cuyo capital simbólico, su identidad profesional, le reviste de una ética y una función social que no se corresponde con la conducta de la propia práctica profesional.
El periodismo y los periodistas transforman su posición, su función social, sus prácticas profesionales con el despliegue de la televisión comercial. La competencia se mide aquí con los audímetros y los valores de audiencia determinan los contenidos. Pero los periodistas se muestran fascinados por el medio, ajenos a un análisis crítico de su nuevo papel. La lucha por la audiencia lleva a la banalización, a la búsqueda de valores discursivos que lleguen al mayor número posible de espectadores y eso se consigue con la degradación de los contenidos. Los intereses de los emisores se convierten en un filtro deformador para satisfacer a las audiencias masivas.
Para Bourdieu, más que hablar de 'sociedad de la información', es necesario hablar de 'sociedad del espectáculo'. El poder no es tanto el poder de hacer, el poder político, como el poder contar, el poder mediático.
Bourdieu, sin embargo, no cree que la presión del mercado y de las audiencias sea una expresión determinante del discurso de los medios, ya que atribuye a los periodistas, a través de lo que propone su 'sociología de la acción', una capacidad de regeneración ética, de cambio del 'habitus', de la 'ideología profesional'.
Critica la imagen autocomplaciente de la profesión periodística y la escasa o nula aceptación de la crítica, como ocurre en otros 'campos' (cultura, arte, ciencia, etc.), incluso la crítica interna, entre corrientes o posiciones. "El medio periodístico -señala- rechaza la crítica mutua que se practica en todos los campos de la producción cultural y sobre la cual reposa todo el progreso de las ciencias y del arte, de la literatura".
El análisis de la profesión, la autocrítica y el cambio de su 'capital simbólico' describen la sociología de la acción que conduce a la reinserción del periodismo en la democracia. Bourdieu denuncia asimismo el deterioro de la profesión y de los contenidos a través de nuevas prácticas de censura, basadas en la defensa de los intereses de los editores por parte de directores y jefes de redacción promovidos a sus cargos "por su oportunismo y su sumisión".
Bourdieu hace una apelación a un periodismo de raíces cívicas, que suscite el debate de las ideas y combata el secuestro de los medios y del espacio público de debate por las corporaciones mercantiles. Aunque reconoce que la condición laboral de los profesionales se está debilitando, entiende que es esa circunstancia una de las que contribuyen a restarle independencia, a la práctica de la lealtad con la empresa antes que con la sociedad, porque en ello le va el empleo. Como para las empresas el éxito del periodismo está relacionado con los 'ratings' de audiencia y las ventas de ejemplares, ésta nueva escala de valores ha sido asumida por los periodistas, que han abandonado su espíritu crítico como observadores de la realidad.
Las intervenciones de Bourdieu sobre el periodismo -llega a hablar de una profesión corrupta, plagiaria y mercenaria- suscitaron fuertes protestas de periodistas y de los teóricos que, según aquél, habían idealizado interesadamente la imagen de los comunicadores para beneficiarse de la proyección mediática. También fue criticado desde otras esferas académicas, por un análisis insuficiente de las variables y ambientes que determinan el fenómeno mediático, más allá de las prácticas profesionales.

"Hoy nos encontramos en una nueva fase de la humanidad. Todos estamos regresando a nuestra casa común, la Tierra: los pueblos, las sociedades, las culturas y las religiones. Intercambiando experiencias y valores, todos nos enriquecemos y nos completamos mutuamente. (…)

(...) Vamos a reír, a llorar y a aprender. Aprender especialmente cómo casar Cielo y Tierra, es decir, cómo combinar lo cotidiano con lo sorprendente, la inmanencia opaca de los días con la trascendencia radiante del espíritu, la vida en plena libertad con la muerte simbolizada como un unirse a los antepasados, la felicidad discreta de este mundo con la gran promesa de la eternidad. Y al final habremos descubierto mil razones para vivir más y mejor, todos juntos, como una gran familia, en la misma Aldea Común, bella y generosa, el planeta Tierra."

Leonardo Boff, Casamento entre o céu e a terra. Salamandra, Rio de Janeiro, 2001.pg09

Hacia un Socialismo Nuevo La Utopía continúa

¿Qué cambios hemos experimentado en función de las lecciones que nos ha dado la historia? ¿Qué actitudes, qué acciones son de esperar hoy de una militancia socialista? Nadie nace socialista, el socialista se hace. Personalmente y comunitariamente. Hay valores referenciales, eso sí, que son columnas maestras del socialismo nuevo: la dignidad humana, la igualdad social, la libertad, la corresponsabilidad, la participación, la garantía de alimento, salud, educación, vivienda, trabajo, la ecología integral, la propiedad relativizada porque sobre ella pesa una hipoteca social.

La Utopía continúa, a pesar de todos los pesares. Escandalosamente desactualizada en esta hora de pragmatismo, de productividad a toda costa, de postmodernidad escarmentada. La Utopía de que hablamos la compartimos con millones de personas que nos han precedido, dando incluso la sangre, y con millones que hoy viven y luchan y marchan y cantan. Esta Utopía está en construcción; somos obreros de la Utopía. La proclamamos y la hacemos; es don de Dios y conquista nuestra. Con esta «agenda utópica» en la mano y en el corazón, queremos «dar razón de nuestra esperanza»; anunciamos e intentamos vivir, con humildad y con pasión, una esperanza coherente, creativa, subversivamente transformadora.

Pedro CASALDÁLIGA

Para probar si sos human@


UTOPÍAS


Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías

cómo voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza

cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea

cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada

cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más de lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan sólo lo que miro
acaricio o penetro

cómo voy a creer / dijo el fulano
que la útopia ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía


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Escrito por "Mario Benedetti"
Tomado de "Praxis del fulano" del libro "Las soledades de babel"

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